| 28 de Septiembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Tribunales Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía Sostenibilidad ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía
Pedro Sánchez y Pere Aragonés
Pedro Sánchez y Pere Aragonés

Rebelión en la granja

Solo con gestos de resistencia cívica se está logrando cambiar el paso del gobierno que ya estaba anunciando que iba a durar tres legislaturas seguidas.

| Fernando de Rosa Opinión

 

Muchas veces me viene a la cabeza cuando oigo el discurso de algunos de los ministros de Gobierno social-comunista de nuestro país, algunos fragmentos del libro “Rebelión en la granja”. Esta novela escrita por George Orwell en el año 1945, es considerada una de las mejores obras publicadas en los últimos 100 años, y describe el auge de los políticos autoritarios y el engaño de su política populista. Recomiendo la lectura de esta obra ya que es un antídoto contra los falsos profetas.

En esta novela puede leerse cómo unos cerdos logran el control de la granja donde viven, tras expulsar a los antiguos gestores, acusándolos de corruptos, para luego, convertirse en los explotadores del resto de los animales, no dudando en aliarse con las ratas para lograr ese dominio. Los cerdos no trabajaban adecuadamente, se limitaban a dirigir el trabajo de los otros, afirmando que como eran los precursores del cambio, era natural que asumieran el liderazgo.

 

Realmente la alegoría de la novela es terrible, pero sobre todo cuando podemos verla representada en nuestra sociedad actual. En España, salvando las distancias, también tenemos un gobierno que se limita a mandar sin gestionar y que muchos de los ministros, con Sánchez a la cabeza, se consideran precursores de una nueva sociedad cuyos costes los están pagando las clases medias y las más vulnerables.

Como describe la novela mencionada, los gestores de la “nueva granja”, acusan de todos los males a los gestores anteriores para justificar la ineficacia de su gestión, pero al contrario de lo que ocurrió en el libro, los ciudadanos españoles estamos librando una verdadera “contrarrevolución” que está desconcertando a Pedro Sánchez y a sus 1.200 asesores.

La propaganda

Este es el resultado cuando el discurso se tiñe de propaganda y se intenta convencer a los ciudadanos de que las medidas tomadas, muchas veces de forma injusta y sectaria, son la solución de los problemas.

Entonces, se llena España de chistes y de burla del gobierno, y a la primera de cambio salen los ciudadanos madrileños votando libertad y dejando a Sánchez tambaleando. Se sube el recibo de la luz más de un 45% y se llega a afirmar que es para evitar el machismo como dice la vicepresidenta Calvo, los ciudadanos recordamos a través de mensajes de “WhatsApp” que cuando estaba en la oposición Pedro Sánchez amenazaba a Rajoy por una subida de un 4%, convirtiéndose el gobierno en el hazmerreír .

Tenemos un gobierno que se limita a mandar sin gestionar y que se considera precursor de una nueva sociedad cuyos costes los están pagando las clases medias

Aunque lo más cómico es la hemeroteca que persigue a Irene Montero cada vez que habla, y que estos días las redes sociales se han encargado de recordar: “qué malo es el Partido Popular que obliga a los ciudadanos a buscar las horas nocturnas para planchar”, pidiendo el voto para Podemos para evitar la explotación de la clase trabajadora.

También tenemos un ejemplo muy gráfico cuando han dado a escoger a los vacunados esenciales menores de 60 años para la segunda dosis de la vacuna, entre continuar con AstraZeneca o cambiar a la Pfizer, los ciudadanos afectados, tras escuchar que el gobierno recomendaba la segunda opción, se ponían en la cola de la AstraZeneca, haciendo un referéndum improvisado contra la política sanitaria del gobierno, dejando claro que no nos fiamos de este gobierno.

Los indultos

Igualmente se está firmando en masa contra los indultos anunciados de los políticos golpistas y se han reunido más de 30.000 firmas en apenas 24 horas, a pesar que nos anuncian que los indultos son para “la paz y el amor entre catalanes”.

No han hecho falta ni grandes manifestaciones, ni tensión social, solo con gestos de resistencia cívica se está logrando cambiar el paso del gobierno que ya estaba anunciando que iba a durar tres legislaturas seguidas. La rebelión de esta granja llamada España es imparable y se irá viendo en las encuestas y en los distintos procesos electorales, hasta que el recuerdo de Sánchez sea como el de Zapatero: “un chiste malo”.