| 02 de Julio de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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‘Operación Lopetegui’ de Villarejo para hundir a la Selección y al Real Madrid

El ínclito comisario también está detrás del ridículo de la Selección en Rusia y ahora de Real Madrid, tras tres partidos seguidos sin ganar y sin marcar, por una oscura venganza.

| El Pato Cojo Opinión

 

La trama Gürtel, la Operación Catalunya, el 'Pequeño Nicolás', el seguimiento a jueces y políticos, el ático de Ignacio González, la princesa Corinna y las grabaciones a la ministra Delgado son algunos de los casos más sonados urdidos por el ínclito y tenebroso excomisario José Villarejo. Y por si quedaba alguna duda de la capacidad de enredo, chantaje y mangoneo del personaje, ahora se ha sabido que el supervillano de la vida pública española también está detrás del fracaso estrepitoso de la Selección Española en Rusia y de la reciente racha desastrosa del Real Madrid.

Según la información que ha podido recabar El Pato Cojo en fuentes de absoluta insolvencia, estos descalabros deportivos son el resultado de la llamada ‘Operación Lopetegui’, una acción destinada a desestabilizar primero a ‘La Roja’ y al club merengue después.

Así, con el refinamiento malvado digno de un Lex Luthor y la poca vergüenza propia de un Gabriel Rufián, el comisario manejó los hilos desde la mismísima cárcel de Estremera, donde lleva recluido desde el año pasado, para reventar el plácido ambiente con el que la Selección Española preparaba el Mundial.

 

Villarejo siempre soñó con ser un futbolista de élite.

 

Al parecer, Villarejo hizo llegar a oídos de Julen Lopetegui que Florentino Pérez, presidente merengue, bebía los vientos por él tras la marcha de Zinedine Zidane. Y que incluso estaba dispuesto a construirle un Madrid hipergaláctico conel mismísimo Messi, junto a Levandowski, Kane y MBappé. Y a la vez, envió a emisarios a susurrar a oídos del máximo mandatario blanco que el FC Barcelona, el Bayern, el Manchester United y la Juventus se daban codazos por contratar al entonces seleccionador español.

Y fruto de ese envenenamiento informativo fue el frenesí con el que se anunció primero el fichaje de Lopetegui, solo unas horas antes del comienzo del campeonato de mundo, con las desastrosas consecuencias ya conocidas.

A Lopetegui se le hizo creer que Florentino bebía los vientos por él y que entrenaría a un Madrid con Messi de estrella. Al presidente blanco le aseguraron que todos los clubes de Europa iban tras el seleccionador

Meses después de aquello, Florentino y el míster del Madrid empiezan a sospechar que han sido objeto de una trampa. Ni el primero cree que los mejores clubes de Europa se pelearan por el otrora portero, ni el entrenador está seguro de que le fichen a un crack, más allá del fichaje de Mariano. Y el resultado práctico es un Real Madrid en barrena, con los últimos tres partidos sin ganar y sin marcarle un gol al arcoiris.

Aquellos años mozos

¿Y a santo de qué esta operación? ¿Por qué Villarejo tenía tanto interés en reventar a dos de los emblemas del deporte español? Las razones exactas no se conocen. Pero por lo que ha podido saber este medio de un testigo directo, encarcelado injustamente por un delito continuado durante treinta años contra la salud pública, Villarejo siempre quiso ser futbolista y en sus años mozos intentó entrar en la cantera del Real Madrid y jugar en la Selección.

Pero los responsables de la Casa Blanca le invitaron a quedarse solo si se ocupaba de traer las botellas de agua y de recoger los balones que caían al otro lado de la vieja Ciudad Deportiva.

Y de aquella humillación, estos lodos. Una venganza alentada además por la frustración tras los patéticos intentos del comisario de jugar en el patio de la cárcel con los demás presos. Varios balonazos en la cara, tres patadas al aire y una dura entrada de un rival, un excombatiente de la guerra en Bosnia y excentral del Estrella Roja de Belgrado recluido por pertenencia a banda armada con toda injusticia, por la que se temió triple fractura de fémur, aplastaron sus sueños postreros de futbolista. “Pero se van a enterar todos. Voy a hundir a la Selección primero y al Madrid después”, mascullaba el comisario, mientras arrastraba la pierna magullada hasta el dispensario.