Los expertos lo tienen claro: el entrenamiento de fuerza es el hábito que multiplica por cuatro tu salud
El entrenamiento de fuerza según Francis Holway, el experto vinculado a Lionel Messi que redefine la salud moderna

El entrenamiento de fuerza se consolida como el hábito clave para mejorar la salud y el rendimiento físico
El discurso sobre la salud ha cambiado, pero quizá no tanto como creemos. Durante años, el foco ha estado en comer mejor, dormir más o reducir el estrés. Sin embargo, una intervención reciente del nutricionista argentino Francis Holway (conocido por su trabajo con deportistas de élite como Lionel Messi) ha puesto sobre la mesa una idea que está revolucionando el enfoque del bienestar: el entrenamiento de fuerza no es un complemento, es el eje central.
En una intervención viral procedente de un formato tipo podcast fitness (difundido en redes como TikTok y asociado a conversaciones del ámbito del entrenamiento y la salud), Holway lanza una afirmación contundente que ya está generando debate entre profesionales: entrenar fuerza puede aumentar hasta un 400% las probabilidades de estar bien. No es una cifra menor, ni una frase motivacional más. Es un cambio de paradigma.
El entrenamiento de fuerza según Francis Holway: el "factor contundente" que lo cambia todo
Holway lo define con un término que no pasa desapercibido, el factor determinante. En su explicación, establece una comparación directa que desmonta muchos mitos instalados en la cultura del bienestar.
Según el experto, hábitos como no fumar, no beber alcohol, alimentarse bien o descansar adecuadamente aportan entre un 20% y un 30% a la salud general. Son importantes, sí, pero no decisivos por sí solos. El verdadero punto de inflexión llega con el entrenamiento de fuerza.
La afirmación que más ha impactado es que una persona que entrena fuerza (aunque tenga hábitos imperfectos) puede obtener mejores resultados de salud que alguien que cumple con todos los "mandamientos saludables" pero no entrena. La frase no busca justificar malos hábitos, sino subrayar el poder estructural del ejercicio de fuerza en el organismo.
Por qué los expertos coinciden en que el entrenamiento de fuerza es el hábito definitivo
Lo interesante no es solo lo que dice Holway, sino cómo encaja con una tendencia creciente en la comunidad científica y deportiva. Cada vez más entrenadores, médicos deportivos y especialistas en longevidad coinciden en que la masa muscular es un marcador clave de salud.
El músculo no es solo estética. Es metabolismo, es protección frente a enfermedades, es regulación hormonal y, sobre todo, es independencia funcional a largo plazo. La pérdida de masa muscular (la conocida sarcopenia) está directamente relacionada con el envejecimiento y la disminución de la calidad de vida.
Desde esta perspectiva, el entrenamiento de fuerza deja de ser una actividad opcional o estética para convertirse en una herramienta preventiva y terapéutica. No se trata de levantar grandes pesos ni de convertirse en atleta, sino de incorporar estímulos de resistencia de forma regular.
Holway lo resume con una claridad poco habitual: "Es el hábito definitivo".
Chismógrafo
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Maribel Fernández
El impacto del entrenamiento de fuerza tiene una explicación fisiológica sencilla pero potente. A diferencia de otros hábitos, actúa de forma transversal en múltiples sistemas del cuerpo. Mejora la sensibilidad a la insulina, fortalece huesos, regula el sistema nervioso y optimiza la composición corporal.
Además, genera un efecto acumulativo. No solo mejora el presente, sino que protege el futuro. Es lo que algunos expertos llaman "reserva funcional", cuanto más fuerte eres hoy, más margen tienes mañana.
Esto no significa que el resto de hábitos no importen. Comer bien, descansar o evitar sustancias nocivas sigue siendo esencial. Pero sin entrenamiento de fuerza, el sistema está incompleto.