| 26 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Miembros de la Asociación de Jóvenes Abogados de Madrid.
Miembros de la Asociación de Jóvenes Abogados de Madrid.

Un grupo de jóvenes abogados lleva a Campo a los tribunales por "ningunearles"

Jóvenes Abogados de Madrid prepara recurso contencioso-administrativo contra el nuevo decreto aprobado por Justicia para regular su ejercicio profesional. "Nos convierte en los patitos feos"

| María Jamardo Tribunales

Los jóvenes abogados madrileños se alzan en pie de guerra contra el nuevo Estatuto General de la Abogacía Española "auspiciado por el ministro de Justicia", Juan Carlos Campo, aprobado el pasado mes de marzo, y recurrirán el decreto ministerial que "degrada" el ejercicio de su profesión.

Así lo ha confirmado, en primicia para ESdiario, Alberto Cabello, presidente de la Asociación de Jóvenes Abogados de Madrid (AJA): "La norma pasa por convertirnos en operadores jurídicos de segunda, los patitos feos de la Justicia, dándonos un consideración y un respeto inferiores al resto".

Con la nueva norma Campo deja a "discrecionalidad de los jueces dónde se sentarán los abogados en Sala". "Es tan aleatorio que podríamos acabar sentados al lado del acusado", denuncia Cabello a este periódico.

El presidente de la Asociación de Jóvenes Abogados de Madrid, Alberto Cabello.

 

Y, por ello, preparan un recurso contencioso-administrativo para que la Justicia anule la redacción del artículo 56.1 de su nuevo Estatuto: "Los profesionales de la abogacía tendrán derecho a intervenir ante los juzgados y tribunales de cualquier jurisdicción sentados en el estrado, preferentemente, al mismo nivel en que se halle instalado el órgano jurisdiccional". 

La norma fue publicada en el BOE el 24 de marzo sin que nadie haya explicado por qué se ha tardado tres semanas desde su aprobación

"El Gobierno ha incluido el matiz 'preferentemente' sin dar, tampoco, ni una sola explicación", explica Cabello. Un añadido que, a su juicio, "abre la puerta a interpretar que la abogacía únicamente estará al mismo nivel que el tribunal, los fiscales, los Abogados del Estado o los procuradores sólo cuando sea posible". Es decir,"cabría la posibilidad de que en un juicio penal, por ejemplo, el fiscal y el tribunal estuvieran al mismo nivel, mientras que el abogado defensor se situaría en una posición inferior".

La Abogacía, "como garante del derecho constitucional de defensa, merece el mismo respeto y consideración que los restantes operadores jurídicos en Sala", exigen los letrados. Y eso pasa, "indefectiblemente, por estar siempre y en todo momento -y no 'preferentemente'- a la misma altura" que todos ellos.

Por eso "como presidente de la Agrupación de Jóvenes Abogados del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, anuncio desde ya el ejercicio de acciones legales dirigidas a obtener la nulidad del artículo 56.1 del nuevo Estatuto General de la Abogacía Española", sentencia.

Escenario "dantesco"

Un escenario así "no sólo sería dantesco", aseguran los abogados, "sino frontalmente contrario a la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ)", en la que "no se establece distinción alguna sobre la altura a la que deben estar los operadores jurídicos en los estrados".

"El Supremo ha advertido" que la celebración de los juicios "reclama un decidido y activo compromiso con la garantía de los derechos a la igual consideración, respeto y a la defensa", recuerda Alberto Cabello. No en vano, la Sala Segunda de lo Penal del Alto Tribunal, "en una reciente sentencia de 24 de febrero, censuró la conocida 'pena de banquillo', esto es, la imposibilidad de que el acusado pueda sentarse al lado de su defensa letrada durante el juicio".

Lejos de aprovechar "la oportunidad histórica de perfeccionar nuestro marco de garantías legales", lamenta el portavoz de los letrados, Campo "ha sustituido la versión" del anterior Estatuto de 2001 "aparentemente" por el "mismo" texto "aprobado hace ocho años por el Pleno del Consejo General de la Abogacía Española" pero con el matiz de "preferente", "inexplicable e inexplicado", que "no podemos dejar pasar".