| 29 de Noviembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Salvador Illa
Salvador Illa

Un juez arrincona a Salvador Illa por las mascarillas defectuosas

Un juez de Madrid envía al TSJ de Cataluña la causa contra Illa por el reparto de mascarillas no homologadas en plena primera ola

| Alejandro Alonso Tribunales

El Juzgado de Instrucción Número 14 de Madrid ha enviado al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña la causa que se sigue contra el exministro de Sanidad, Salvador Illa, por un presunto delito contra los derechos de los trabajadores en el reparto de mascarillas no homologadas entre el personal sanitario durante la primera etapa da la pandemia.

El magistrado ha remitido al tribunal catalán la querella que la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) presentó ante el Tribunal Supremo en abril de 2020 y que le fue asignada por turno de reparto. El juez ha concluido que no tiene competencias para investigar a Illa por su condición de aforado al ser diputado del Parlament de Cataluña.

 

En septiembre del año pasado, la Fiscalía del Tribunal Supremo se pronunció sobre las querellas interpuestas contra el Gobierno por la gestión del coronavirus. En el caso de la presentada por la confederación contra Illa, el Ministerio Público aseguró que procedía la inadmisión a trámite porque estimaba que los hechos relatados no eran constitutivos de un ilícito penal.

La Fiscalía consideró que la presunta responsabilidad criminal que se le atribuye al exministro es "difusa y genérica" y no se hace por su concreta intervención en unos hechos delimitados, sino por el cargo que ocupaba al momento de desatarse la crisis sanitaria

Lote de mascarillas defectuoso

El Ministerio de Sanidad, con Salvador Illa al frente, firmó un contrato de compra de 3 lotes de mascarillas por importe total de 24 millones de euros y sin que se siguieran los trámites habituales de licitación pública.

Como consecuencia se adquirió una partida de mascarillas FFP2 que no cumplía la normativa preceptiva y que se distribuyó muy rápidamente, ya que desde el 5 de abril se empezaron a utilizar entre el personal facultativo que atendía a infectados con coronavirus.