| 06 de Febrero de 2023 Director Antonio Martín Beaumont

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Pere Fuset
Pere Fuset

¿Qué implica la vuelta de Pere Fuset a JCF?

Habrá que ver si, de manera lógica, Fuset aguanta el ejercicio fallero con la actual directiva puesta por Galiana… o si la directiva abandonará sus cargos por lealtad al actual presidente

| Pepe Herrero Edición Valencia

Incertidumbre total por las fechas en las que nos encontramos para un posible cambio. Esta situación que desde Compromís venden como “absolución” cuando no es más que un acuerdo que implica una responsabilidad de los hechos, genera una situación inusual en la historia reciente de las Fallas en Valencia.

Reiteramos que la figura de presidente de la Junta Central Fallera es nombrada por el alcalde de entre los concejales electos en virtud de las atribuciones que el Reglamento Fallero le otorga, un reglamento que data del 2001 y que ya se ha comenzado a trabajar para actualizar. Por eso, es muy posible que en breves fechas veamos como vuelve a haber un cambio de presidencia fallera.

Pero ¿esto que implica? Vamos a intentar sintetizarlo con palabras de “a peseta” para el público lector no fallero (y fallero si me apuras, que a veces no conocemos bien nuestro funcionamiento interno).

 

Cuando Pere Fuset dimitió allá por febrero de 2020, le sucedió Carlos Galiana, pues era el único concejal de Compromís que conocía las Fallas de manera profunda. Galiana aguantó con los vicepresidentes que tenía Fuset pues las Fallas estaban encima. Al venirse la pandemia, nada más pudo hacer. Pero en cuanto las circunstancias se lo permitieron, cambió la directiva de la Junta Central Fallera en bloque, con el consiguiente enfado de la llamada “sectorial fallera” de Compromís quienes veían a Galiana como “poco manejable” comparado con Fuset. Incluso hubo un amago de desautorizar a una de sus vicepresidentas por un asunto anterior que, aunque tuvo poco recorrido, dejaba clara las intenciones de esa sectorial.

Ahora, ante la posible vuelta de Pere Fuset se abren varias incógnitas que se desvelarán en las próximas semanas. Por una parte, habrá que ver si, de manera lógica, Fuset aguanta el ejercicio fallero con la actual directiva puesta por Galiana. Si las vicepresidentas y esta bicefalia en la secretaría general seguirán en sus puestos por responsabilidad fallera o abandonarán el cargo por lealtad a Galiana.

Después queda la otra pregunta. Cuando acaben las Fallas quedarán dos meses para las elecciones municipales. La nueva directiva se nombra cada año en la Asamblea de mayo. Esto lleva a que es habitual que las directivas en fechas electorales se mantengan en funciones hasta después de los comicios hasta ver quién gobierna la ciudad y por ello las Fallas.

Si fuera así, Pere Fuset sería presidente de Junta Central Fallera seis meses con la directiva de Galiana. Lo que es cierto e inminente es el cambio en la presidencia. Compromís no puede perder ese activo político con un Carlos Galiana totalmente amortizado y anulado.