| 08 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Mónica Oltra en una comparecencia en Les Corts
Mónica Oltra en una comparecencia en Les Corts

Oltra lamenta que los médicos no entiendan el concepto de 'violencia obstétrica'

La vicepresidenta de la Generalitat apela al criterio de las matronas que reconocen la existencia la violencia en el parto "porque más que ellas no sabe nadie"

| J.M Edición Valencia

La vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, no comprende el malestar que haya podido suscitar la enmienda impulsada por Compromís para incluir la violencia obstétrica en la ley valenciana contra la violencia sobre la mujer y achaca la crispación entre los profesionales sanitarios a que “igual no se ha entendido bien la propuesta”.

De hecho, esta iniciativa, que pasa por reconocer posibles negligencias médicas durante el parto como maltrato físico, humillación y abuso verbal, ya se ha cobrado la renuncia a sus cargos en las comisiones de la jefa del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Doctor Peset, Reyez Balanzá, y la jefa de la Sección de Ginecología del Hospital La Fe de Valencia, Ana Monzó, tras denunciar que resulta “injusta, abusiva y falsa” porque consideran que utilizar la palabra violencia es, por las connotaciones que esta tiene, identificar al “profesional sanitario como agresor, equiparándolo a un maltratador por violencia de género o un torturador”.

Aunque Oltra apela al criterio de las matronas que sí reconocen la existencia de mala praxis porque “más que estas profesionales no sabe nadie” frente al de los propios médicos, que han emitido un comunicado en el que se insistía que no se puede permitir crear un concepto que “criminaliza” el trabajo de los ginecólogos y del personal sanitario. Pero la líder de Compromís descarta que el debate deba basarse en criminalizar a un colectivo en particular, ya que la ley de la violencia sobre la mujer también incluye la violencia psíquica, económica, matrimonios forzosos o las mutilaciones genitales “sin necesidad de reconocer la existencia de un bando maltratador”.

Así pues, entiende que lo importante de este procedimiento es “visibilizar” que existe esta lacra en la sociedad para definir la condición de víctima “ y si una mujer del extranjero viene a este país podamos reconocer que ha sido sometida a violencia obstétrica para atenderla en nuestros servicios sociales”. Asimismo, recuerda que los Tribunales de la ONU condenaron a España por violencia obstétrica, por lo que “ya es hora de abrir la puerta a las víctimas aunque estos casos tan sólo sean un garbanzo negro”.

DIVISIÓN PSPV

La propuesta también ha suscitado la división entre los socios del Botànic. El portavoz del PSPV en Les Corts, Manolo Mata, se ha mostrado dispuesto a buscar "una fórmula de encaje" para no herir sensibilidades y dejar claro que "es una violencia que se ejerce esporádicamente" y no es exclusiva de los hombres hacia las mujeres porque es un colectivo profesional feminizado.

Aunque ha abogado por incluirla en la ley nacional del aborto, ha reconocido que podría estar en la normativa autonómica sin que esté en un apartado de violencia de los hombres sobre las mujeres. "Estoy convencidísimo de que todos los ginecólogos y las comadronas no quieren que sufran un daño innecesario", ha enfatizado.

LA OPOSICIÓN RECHAZA EN BLOQUE

Entre la oposición, la síndica del PP, Mª José Catalá ha exigido a los socialistas que la retiran cuanto antes, recordando que "tienen la responsabilidad de la Conselleria de Sanidad", y que los socios que no "enmarañen" la violencia machista y no "demonicen" a los sanitarios que atienden partos.

Y desde Vox, Ana Vega considera una "auténtica barbaridad" equiparar la violencia obstétrica con la violencia de género. "Yo soy madre, me hicieron una cesárea y solo tengo palabras de agradecimiento para los sanitarios que me trataron porque lo hicieron con mucho cariño", ha agregado, para subrayar que los sanitarios "están para salvar vidas".