| 05 de Diciembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Miserables: La trágica historia de Adán y de Hada

Adán era joven y no tenía ninguna enfermedad. Sus patitas amputadas aparecieron en las vías del metro. Dos días después apareció Hada, con las patas traseras y la cola, también amputadas.

| Raquel Aguilar Edición Valencia

Éste de la foto era Adán. Digo era, porque no logró sobrevivir a la infección y al dolor. Adán (así le puso su rescatista), apareció junto a la estación de metro de la Pobla de Farnals hace unas semanas, con las dos patas delanteras amputadas. Cabe indicar que el metro circula por aquí en superficie.

Adán era joven y no tenía ninguna enfermedad. Sus patitas amputadas aparecieron en las vías. Dos días después apareció Hada, con las patas traseras y la cola, también amputadas. Es también una gata joven y sana. A diferencia de Adán, sí ha logrado sobrevivir.

Matizo que ambos gatos eran jóvenes y estaban sanos porque, es imposible, desde el punto de vista técnico y desde el punto de vista de la probabilidad, que a los dos, en la misma zona, con dos días de diferencia, el metro los haya atropellado, justamente cortándoles las patitas. Así que, por desgracia, quienes sabemos de la cara más miserable y repugnante del ser humano, tenemos claro que detrás de estas mutilaciones, está la intención de alguien que disfruta con el sufrimiento de seres indefensos.

Y es que los gatos que sobreviven en las calles (y en general, todos los animales que estén al alcance del ser humano) lo tienen muy complicado, no sólo por las dificultades para encontrar alimento, agua y recuperarse cuando enferman o sufren un accidente, sino porque están continuamente expuestos a la maldad de quienes, para sentirse realizados, deben machacar a quienes consideran inferiores. También deben sobrevivir a la indiferencia.

Y entre quienes miran hacia otra parte, están quienes ocupan nuestras instituciones, que en lugar de protegerles con leyes que reconozcan sus intereses y velen por su cumplimiento, sólo se acuerdan de ellos como mucho, en campaña electoral, porque las fotos con animales dan buena imagen.
La única esperanza de animales como Adán y Hada es la red de personas que sí entienden que sus vidas importan y que merecen respeto y dignidad.

Estas personas, de forma altruista y sin esperar más que tengan una vida decente, los rescatan, los llevan a clínicas veterinarias, hacen frente a costosísimas intervenciones y tratamientos, les buscan un hogar en que les traten con la consideración que merecen y les enseñan a vivir sin patas, pero también, sin miedo.

Hada, que es muy cariñosa, se encuentra ahora convaleciente tras una operación muy complicada. Cuando esté recuperada físicamente esperamos que encuentre una familia que la quiera y trate como merece. Es posible que esta familia esté más allá de nuestras fronteras, porque desgraciadamente hay tantos casos de maltrato, que muchos de nuestros animales son dados en adopción en países como Alemania, donde se horrorizan ante la bochornosa situación de maltrato animal que se sigue permitiendo en nuestro territorio.

Esperamos también que no aparezcan más animales destrozados como Adán y Hada. Por este motivo, ante cualquier situación sospechosa, no dudes en llamar a la policía. Ellos son los más vulnerables y están continuamente expuestos a la crueldad humana, sin tener posibilidad alguna de contarlo. Cuéntalo tú por ellos.

Si no lo quieres hacer por ellos, no olvides que, restar importancia a esta violencia y no perseguir a sus ejecutores es dejar la puerta abierta a que la siguiente víctima pueda ser alguien de tu entorno, porque la violencia hacia los animales en numerosas ocasiones evoluciona a violencia interpersonal.
Así que, por ellos o por ti, no les dejes solos ante los miserables.

*Si quieres seguir la historia de Hada, puedes hacerlo a través de este enlace:
https://bit.ly/3xQoaUg