| 30 de Septiembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Mensajes de residencias públicas en busca de profesionales a través de WhatsApp.
Mensajes de residencias públicas en busca de profesionales a través de WhatsApp.

Las residencias buscan por WhatsApp a enfermeros a la desesperada

El Colegio de Enfermería de Valencia alerta de la falta de profesionales y de la "carencia de apoyo de la Conselleria de Sanidad" que les obliga a recurrir a este método poco ortodoxo.

| Sonia García Edición Valencia

La situación de falta de enfermeros para cubrir las vacaciones es generalizada en los hospitales y centros de salud de la Comunidad valenciana, según advierte el Colegio de Enfermería de Valencia, destacando que "es especialmente dramática en las residencias públicas de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas". Esta situación ha llevado a varias residencias públicas a pedir ayuda para encontrar compañeras/os por todos los cauces, e incluso lanzando mensajes desesperados en grupos de WhatsApp.

Desde el Colegio de Enfermería de Valencia están asistiendo "estupefactos a una carrera desesperada" de los centros y de sus gerencias para contratar enfermeras/os, utilizando para ello cualquier plataforma, algo inaudito hasta este momento. El organismo lamenta que esta falta de enfermeros, además "puede empujar a que se disparen los casos de intrusismo profesional, con el riesgo que eso conlleva". 

En toda la Comunidad Valencia existen 10 residencias públicas que dependen de la vicepresidenta primera del Consell, Aitana Mas, y en la mayoría se están encontrando problemas para hallar personal que cubra las vacaciones. En concreto, en Alicante hay cinco: RPMD Alacant, RPMD Mariola, RPMD Torrevieja, RPMD La Florida y RPMD Pintor Emilio Sala. En Castellón dos: RPMD Lledó y RPMD Borriana, y en Valencia tres: RPMD Aldaia, RPMD Carlet y RPMD Silla.

Un escollo que, de momento, estos centros geriátricos han resuelto "parcheando y echando mano de personal de refuerzo Covid", expone el Colegio. Esta alternativa "solo debería ceñirse a reforzar las necesidades surgidas por la pandemia", insiste. Sin embargo, los profesionales están cubriendo vacantes estivales por falta de enfermeros y dejan a las residencias públicas sin refuerzos para poder ofrecer de forma adecuada los protocolos Covid de cada centro. Una situación que se agrava durante el periodo estival ya que, como denuncia el organismo "carecen del apoyo que se enviaba desde la Conselleria de Sanidad. Una contrariedad que se suma a la aparición de brotes de contagios, por lo que la carga de trabajo de las escasas enfermeras que dan servicio se multiplica".

Asimismo, el Colegio de Enfermería alerta de que  en muchas residencias, sobre todo las pequeñas, hay puestos asistenciales que se consideran no sustituibles en vacaciones como médicos, fisioterapeutas o psicólogos". Residencias sin médicos "supone una sobrecarga de trabajo para Enfermería, que asume algunas funciones como trámites con farmacia, resultados de analíticas, etc", añade el colectivo.

De igual modo, indican que permanecer durante el verano sin fisioterapeuta deriva en "un empeoramiento de la movilidad y aumento del riesgo de caídas, ya que en las personas mayores se evidencia la falta de ejercicio en su actividad diaria. En el caso de carecer de psicólogo, la Enfermería acaba asumiendo algunas funciones que serían de esta profesión". 

El mismo caso se da con respecto a los TCAE (Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería). El Colegio argumenta que "a efectos reales, tampoco se sustituye todo su personal de vacaciones, haciendo que se cubran periodos a modo interno con los contratos Covid, no teniendo por tanto refuerzo de esta categoría durante el verano. Por tanto, Enfermería acaba ayudando en tareas como alimentación o cambio de pañales, por ejemplo, para que la atención a los residentes se resienta lo menos posible". Aún así recuerdan que los más perjudicados son los residentes a quienes "no se le puede ofrecer la atención necesaria de forma adecuada".

La falta de personal también se produce debido a un aumento en la presión asistencial durante los últimos años en los centros de mayores, "sin que se tomen medidas necesarias para solucionar la falta crónica de personal", como ha reclamado en múltiples ocasiones el sector sociosanitario de Enfermería. Además las "pésimas" condiciones laborales  provocan que "cada vez resulta más difícil" encontrar personal para las residencias, según el Colegio. 

Aunque el problema esencial es que las enfermeras de residencias, paradójicamente, carecen de la consideración de personal sanitario porque no pertenecen a la Conselleria de Sanidad. Estas enfermeras están adscritas a la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas. Una circunstancia que supone peores condiciones laborales en aspectos profesionales, remuneración económica, formación, reconocimiento, desarrollo o movilidad.

Las horas trabajadas de las enfermeras de residencia tampoco se valoran igual: El ejemplo es que mientras una hora nocturna en Sanidad se contabiliza como 1,25 horas a efectos de jornada laboral anual, a las enfermeras dependientes de Igualdad les cuentan las horas de las noches igual que las horas de día. Si se tiene en cuenta que trabajan de media una noche a la semana, al final del año han trabajado 130 horas más de jornada anual que las enfermeras de Sanidad.

Todos estos agravios profesionales se producen "porque la Conselleria de Igualdad ofrece unas condiciones de contratación diferentes a las de Sanidad, con menor flexibilidad y mayor burocracia". El Colegio pone como ejemplo la dificultad para sustituir días sueltos de asuntos propios, ingresos familiares, etcétera. De ahí que una gran parte de las jornadas laborales se realicen con servicios mínimos, "con el desgaste físico y mental que conlleva. Según el perfil profesional, a veces tardan varios meses, incluso un año o más en contratar a alguien". Además, añade que "la burocracia de la Conselleria de Igualdad" genera que, en muchas ocasiones, los sustitutos tarden "hasta 3 meses" en empezar a cobrar su sueldo.