| 17 de Mayo de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Investigación Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía M. Ambiente ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía

Qué pasa si una mujer dice que se va a trabajar fuera

Me parece todo tan falso e hipócrita, en vez de entender que si una mujer trabaja fuera no es un motivo para excusarse ni dar ningún tipo de explicación

En esta sociedad que se llena la boca a muchos hablando de igualdad. Eso significa mantener un equilibrio entre las personas sin que existan inconvenientes en los que la balanza puede favorecer a algunos en detrimento de otras.

 

Entre el hombre y la mujer actualmente se defienden derechos y deberes, y cada vez más avanzamos en esta civilización complicada. Los progresos son obvios, pero todavía queda mucho que hacer…

 

Gente progre, avanzados e igualitarios, pero me sigue alucinando aquellas personas estrechas de mente, que siguen sin comprender las necesidades también de las mujeres. He empezado fuerte pero con un motivo. Me pueden algunas falsedades de ciertas personas en las que creía que al final me acostumbraría a escuchar, pero no ha sido así. Todavía no hemos alcanzado un estatus siquiera parecido a un varón, que como ya he mencionado antes depende de necesidades, como el trabajo. El pan de nuestras familias.

 

Si habláramos de trabajo en los tiempos que corren muchas personas arriesgarían su vida por tener una actividad laboral digna y un sueldo al menos conveniente. De hecho está ocurriendo y para no caer en desgracia mucha gente se arriesga. Las oportunidades son pocas, casi inexistentes y hombres y mujeres compiten para poder vivir un poco mejor. Si el tren pasa y no lo coges no hay opción de esperanza.

 

Y todo esto va de que todavía tenemos metido e interiorizado que el hombre puede salir a trabajar fuera con total normalidad, puede estar en cualquier ciudad toda la semana, puede llevar un camión, puede ser comercial, piloto, deportista… y no pasa nada, es lo normal, muy normal, la mujer se queda en el hogar, también puede trabajar por supuesto, pero muy cerca del cubil y a dormir a casa, todo supuestamente muy normal…

 

Pero claro, lo raro es que sea la mujer la que se va a trabajar fuera, entonces empiezan las preguntas en pleno siglo XXI…

 

 -¡Qué mal todo verdad! ¿Cuándo te vas a venir a casa? (Afirmación de estar en casa)

-Pero ¿cómo que se queda tu marido con los niños? (La crítica absurda)

-¿Os estáis separando? (la pregunta trampa)

-Por favor, si estás mal y por eso te vas, ¿puedes contármelo todo?… (Cotilleo de rumor)  

-¡pobrecito!, la vidorra que “ella” se estará pegando allí sola… (Crítica machista)

 

Me parece todo tan falso e hipócrita, en vez de entender que si una mujer trabaja fuera no es un motivo para excusarse ni dar ningún tipo de explicación, sino una circunstancia exactamente igual que si lo hace un hombre.

 

Por eso les digo que lo mejor es no escuchar estos comentarios de una sociedad antigua basada en los rumores.  Aún no les cabe en la cabeza a estas personas que haya parejas sentimentales que basen su relación en el respeto mutuo y la confianza, que crean y valoren las oportunidades que le surgen al otro, y da igual si es el hombre o la mujer y que estén para apoyarse mutuamente.

 

Para mí, eso es la verdadera igualdad y esos son los valores que les estoy inculcando a mis hijos.

 

Seamos serios señoras y señores,  aplíquense el cuento, vivan y dejen vivir.

 

Sean felices.

*Grupo EmeDdona.