| 24 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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No pararemos ¡Hasta la abolición!

La manifestación finalizó cambiando el dolor, la sangre y la muerte por una marea de pañuelos de color verde que se elevaban hacia el cielo simbolizando la esperanza

| Raquel Aguilar * Edición Valencia

Este fin de semana quienes nos oponemos a la barbarie taurina hemos tenido una cita importantísima. El pasado sábado miles de personas nos manifestamos en Madrid exigiendo la abolición de la tauromaquia.

 

La manifestación, que partió de la plaza de toros de Las Ventas, la más grande de España y en la que decenas de miles de toros han perdido la vida ajusticiados en macabros rituales por verdugos vestidos con ridículos trajes de colores cubiertos de lentejuelas, siguió por la avenida de “Los toreros” (esperemos algún día se cambie el nombre a esta calle, porque es vergonzoso que, entre tantos privilegios, esté también éste) y continuó por las calles de Francisco Silvela, Juan Bravo, Conde de Peñalver para finalizar de nuevo en Las Ventas accediendo desde la calle Alcalá.

 

Durante todo el recorrido, alzamos la voz por los toros, vacas y becerros. Ellos son unos de los animales más estigmatizados en nuestro país. Ellos, pese a ser evidente su capacidad de sentir y sufrir, están abandonados incluso por nuestras leyes.

 

Porque torturarles atravesando su cuerpo con todo tipo de objetos punzantes es legal, porque romperles huesos, nervios y tendones, está permitido y porque perforar sus pulmones provocándoles una agónica muerte ahogados en su propia sangre, está permitido.

 

Y no sólo está permitido, sino que es promocionado desde las instituciones, recibe el apoyo de alcaldes, concejales, presidentes y ministros de todos los colores políticos y se sostiene con nuestros impuestos. Porque, por si no lo sabes, incontables millones de euros públicos son destinados en nuestro país a la tortura taurina en todas sus formas. Así que, si hay que hablar de chiringuitos, este es uno de grandes dimensiones.

 

Siguiendo con la manifestación, fue muy emocionante ver como, no sólo quienes participábamos en ella mostrábamos nuestra repulsa ante esta macabra “fiesta”, si no que muchísima gente desde sus balcones y desde sus vehículos quisieron contribuir a esta gran protesta.

 

La manifestación finalizó cambiando el dolor, la sangre y la muerte que habitualmente impregnan la plaza de Las Ventas, por una marea de pañuelos de color verde que se elevaban hacia el cielo simbolizando la esperanza que somos para los animales y la esperanza de que ésta sea la última vez que tengamos que manifestarnos.

 

Con gran probabilidad, tú también opinas que esta barbarie debe terminar. Es cuestión de estadística.

Es posible que pese a ello, no te posiciones abiertamente en contra de la tauromaquia.

Unas veces por miedo, otras veces porque piensas que eso no va contigo, aunque sí te atañe, porque quieras o no, lo estás financiando con tus impuestos, otras veces por evitar discusiones, porque no te señalen...por el motivo que sea.

La cuestión es que, ese silencio, a fecha de hoy, es el que está dando oxígeno a la cobardía de quienes nos gobiernan.

Ese silencio arropa a quienes hacen de la violencia hacia los toros, vacas y becerros un negocio.

Ese silencio invisibiliza el sufrimiento de los animales y en cierto modo, lo avala.

 

Así que voy a pedirte un favor.

Alza la voz por ellos, que no tienen.

Y no dejes de hacerlo.

No tengas miedo porque siempre va a haber alguien que se una a tu voz. Somos mayoría.

Porque el día en que todas las personas que pensamos que es vergonzoso y carente de ética, y por tanto, inaceptable, que este país siga teniendo por carta de presentación la tortura de animales, la tauromaquia recibirá la estocada final.

 

Y ese momento está cada vez más cerca, porque cada vez somos más quienes tenemos muy claro que no pararemos ¡hasta la ABOLICIÓN!

 

 

*Coordinadora provincial de PACMA en Valencia