| 02 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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El 'president' de la Generalitat, Ximo Puig, interviene durante un pleno de las Cortes valencianas en el Palau de las Cortes Valencianas
El 'president' de la Generalitat, Ximo Puig, interviene durante un pleno de las Cortes valencianas en el Palau de las Cortes Valencianas

La oposición traslada a Les Corts la 'fiesta' del Congreso Federal del PSOE

La sesión de control se convierte en una prolongación del Congreso socialista entre duras críticas a Puig en su papel como protagonista

| Jonathan Martínez Edición Valencia

El ambiente festivo que se pudo disfrutar en el Congreso Federal del PSOE ha suscitado cierto recelo en la oposición, ya sea por poderío exhibido o por esa sensación a elecciones anticipadas cada vez más palpable. Fuera lo que fuese, el propósito de Sánchez de escenificar con música y fuegos artificiales la ansiada imagen de “unidad” orgánica que durante años le había sido imposible conseguir no ha gustado nada entre algunas de las fuerzas políticas que componen el arco parlamentario valenciano. De hecho, hay quien ni tan siquiera se la ha creído. Por ello, la sesión de control al Gobierno valenciano se ha convertido en un compuesto de varios temas que, en su gran mayoría, giraban en torno a los últimos mítines de los dos principales partidos: la convención del PP en la Plaza de Toros y el Congreso del PSOE la de Feria de Valencia.

La síndica de los Populares, María José Catalá, que se estrenaba por primera vez en una sesión de control, no ha querido dejar pasar la oportunidad de presentarse ante la cámara retratando de forma jocosa los déficits en la gestión de cada uno de los miembros que componen el Consell. Desde la consellera de IU Rosa Pérez Garijo hasta la vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, con quien -sorprendentemente- no se ha dilatado en exceso. 

Sin embargo, esta especie de prólogo inicial ha merecido la reprobación del propio Ximo Puig: “pensaba que estaba en una tertulia. Si la vuelta del PP implica hacerlo con comentarios graciosos, más vale que se queden como están”.

Pero el jolgorio no ha durado mucho. En su intervención, Catalá ha expuesto las “debilidades” de Puig frente a un Gobierno central mientras se dedica a pelear por “utopías” como la descentralización o el dumping fiscal. A su parecer, el jefe del Consell ha dejado pasar la oportunidad que le brindaba el Congreso Federal para reivindicar los “problemas reales” de los valencianos, los mismos que Ximo Puig anunció que combatiría . En concreto, se ha referido al control autonómico de los Cercanías que Puig defendió durante el debate de estado de la Comunitat y que ayer el Senado rechazó con el voto en contra de los diputados socialistas, muchos de ellos valencianos. Según Catalá, este ejemplo constituye una muestra más de las desatenciones que Pedro Sánchez ha mostrado hacia la Comunidad Valenciana en el Congreso del PSOE.

En este punto, la vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, que durante el día de ayer ya protagonizó las intervenciones más acaloradas contra Vox, se ha centrado en recriminar a la bancada popular que hablen de Congresos celebrados en Valencia “cuando ellos celebraron otro en Feria Valencia que ha costado años para que acaben de pagarlo”. Del mismo modo, les ha recordado los dirigentes europeos que fueron invitados a la primera Convención Itinerante del PP y que han acabado procesados por diferentes causas de corrupción, además de la actual cúpula de los Populares valencianos.

No en vano, tanto la síndica de Ciudadanos, Ruth Merino, como la de Vox, Ana Vega, también han sacado a debate el “pésimo” resultado que deja el Congreso Federal del PSOE para los intereses de la región. La primera porque considera que, lejos de resolver algo en materia de financiación, sólo ha servido para hablar de cambios en las sedes de los Ministerios, mientras que la dirigente de VOX cree que sólo deja “un aumento de los contagios por coronavirus”, en alusión al caso del líder aragonés Javier Lambán.

Así, en Ciudadanos rechazan que el presidente de la Generalitat centre sus esfuerzos de gestión en aplicar políticas contra Madrid cuando  las “prioridades” de los valencianos se dejan de lado por su “cobardía”. “Está más preocupado en ser el barón socialista favorito de Sánchez que en defender los sueldos signos, el empleo juvenil o la financiación justa”, ha expuesto Ruth Merino.

Por su parte, Puig niega que sus políticas estén dirigidas a generar una “batalla contra Madrid” y alega que su único propósito es el de superar las desigualdades “tras más de 20 años de políticas del PP en esa dirección” "Por más que lo repitan un millón de veces los voceros de la derecha madrileña, no estoy en contra de Madrid en absoluto, estoy por la superación de las desigualdades territoriales y de un modelo que ha fracasado en cierta medida", ha recalcado en la sesión de control de Les Corts.

La síndica de Vox, Ana Vega, ha calificado al Consell de alianza de "depredadores naturales de la democracia" que está "a prueba de puñaladas por sus vínculos tenebrosos", denunciando que su gestión está "copada de asuntos turbios que perturban el día a día de un gobierno incompetente".

Por ello, su juicio, el tripartito del Botànic (PSPV-Compromís-Unides Podem) "ha pasado ya la fecha de caducidad" y está "arrinconado por los investigados": "Los ciudadanos no tienen por qué aguantar su situación", insiste.

Mientras, el presidente valenciano reprocha a Vox que no contemple aspectos de la Constitución como el estado de las autonomías. "Este gobierno no está caducado. Lo que sería terrible es que tuviera que venir al gobierno alguien que tiene como objetivo cargarse la Generalitat", apostilla.