| 23 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Tribunales Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía M. Ambiente ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía

La preparación psicológica previa de los policías desplazados a Cataluña

Muchos ciudadanos se preguntan estos días de qué pasta están hechos los policías y guardias civiles que soportan provocaciones en las calles catalanas sin perder la calma.

| Vicente Climent Edición Valencia

En especial han llamado la atención las imágenes de un ciudadano independentista parado junto a un guardia civil y tocado con una nariz de payaso, o la extrema y agresiva expresión de políticos radicales gritando consignas a escasos tres dedos de la cara de un policía nacional.

Una muy cualificada fuente policial ha asegurado a EsdiarioCV que el tan alabado temple de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no es fruto de una preparación psicológica específica durante las semanas previas al 1-O. Ni siquiera en el caso de los desplazados a Cataluña desde otros lugares de España, que por tanto desconocen con detalle la realidad de aquella comunidad autónoma. A los funcionarios se les prepara antes.

La citada fuente explica que “se les dan consejos genéricos cuando se les forma en Madrid, en la Comisaría General de Seguridad Ciudadana”. Por lo tanto “los de la UIP no han recibido ninguna formación específica antes de desplazarse a Cataluña porque están acostumbrados de siempre” a aguantar la presión y no responder a las provocaciones. “Los psicólogos que trabajan para la policía son más clínicos, para detectar problemas psicológicos personales serios”.

Las UIP son las Unidades de Intervención Policial, definidas como “órganos móviles de seguridad pública” dependientes del Cuerpo Nacional de Policía. En Valencia tiene su sede la III Unidad. Las creó en 1989 el entonces ministro de Interior, el socialista José Luis Corcuera, para actuar en “inminentes o graves episodios de alteración de la seguridad ciudadana que ocurran en territorio español”.

Entre las funciones que tiene encomendadas figuran la “prevención, mantenimiento y restablecimiento, en su caso, de la seguridad ciudadana”, la intervención “en grandes concentraciones de masas y reuniones en lugares de transito público”, “en motines y situaciones de análoga peligrosidad”, y en grandes eventos y cumbres. Y la regla de oro con la que tienen que actuar es siempre la del principio de “intervención mínima de la fuerza y de menor lesividad” y de “uso progresivo de la fuerza”.