| 13 de Septiembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Ana Barceló, consellera de Sanidad Universal y Salud Pública
Ana Barceló, consellera de Sanidad Universal y Salud Pública

Ana Barceló: "En alguna cuestión habría sido más dura, más restrictiva"

La consellera destaca que la sanidad valenciana se anticipó al Ministerio en la toma de decisiones necesarias durante la pandemia.

Ana Barceló Chico (Sax, 1959) ha demostrado durante esta pandemia que se resiste abandonarnos su temple personal y político -lidiando con sus "compañeros" de Compromís-. La consellera de Sanidad Universal y Salud Pública repite con insistencia que su objetivo es la proteger la salud y por ello, en ocasiones, "hay tomar medidas duras y de impacto económico". 

-¿Cómo valora la situación epidemiológica actual con el aumento de  contagios?, ¿Se plantea nuevas medidas?, ¿A qué achaca el empeoramiento?

-En estos momentos estamos viendo que está aumentando la incidencia acumulada a 14 días y a 7 días, lo que evidentemente nos genera preocupación. En cuanto a las medidas, se están tomando las necesarias en función de la situación epidemiológica de cada momento, y en caso de empeoramiento, se seguirán adoptando las medidas que hagan falta para frenar el virus. Hay que tener en cuenta que las medidas se adoptan teniendo en cuenta diversos criterios, y con rigor científico.

Ahora mismo, nuestro principal objetivo es agilizar la campaña de vacunación e inmunizar al mayor número de población, ya que la vacuna es la mayor esperanza que tenemos en estos momentos.

-¿Estaría dispuesta a imponer el pasaporte Covid para el interior de los locales?

-Es una cuestión que hemos expuesto en el Consejo Interterritorial, la necesidad contar con un marco jurídico coordinado de ámbito estatal para regular el pasaporte de la UE Covid en otro entorno que no sea de la Comunidad Europea. El Ministerio está trabajando ya para poder regular otros usos distintos a los de la movilidad, que tiene que ser mediante un Decreto Ley. 

Por lo tanto, en estos momentos se está trabajando para ver qué otros usos se le puede dar a ese pasaporte covid, como podría ser en grandes eventos para dar una mayor tranquilidad a la persona que participa o que asiste.

La Comunitat va a recibir ya más número de dosis a partir de agosto y se agilizará la vacunación en el grupo de edad de 20 a 29 años.

-Sobre la posibilidad de la autocita y una vacunación 24 horas. ¿Contempla alguna de estas opciones?

-La posibilidad de poder pedir cita que se ha anunciado por parte de algunas comunidades autónomas no significa que la vacunación sea inmediata. Es decir, la persona puede solicitarla y que le den cita para un mes. Por lo tanto, la apertura de agendas no agiliza necesariamente el proceso de vacunación, ya que, en definitiva, el número de dosis son las mismas.

Lo importante es aumentar la capacidad de vacunación y recibir las dosis adecuadas. El Ministerio de Sanidad se ha comprometido a compensar en agosto a la Comunitat Valenciana  y a entregarnos más dosis debido al déficit de vacunas recibidas que tenemos. Y que obedece a haber recibido menos viales por tener un porcentaje de población envejecida menor que otras autonomías, y a haber destinado miles de dosis a inmunizar a desplazados de otras autonomías. 

-La Comunidad Valenciana está por detrás de otras comunidades en la vacunación de jóvenes entre 20-29 años. ¿A qué se debe? 

-Estamos agilizando el proceso de vacunación. La vacunación en la franja de edad de 20 a 29 años ya ha comenzado en zonas del interior en los que la inmunización va más avanzada. La semana que viene seguirá de forma más generalizada y se acelerará con el incremento de dosis prometido por Ministerio.

Pero, insisto, hay que tener en cuenta que la Comunitat Valenciana ha tenido un déficit de dosis de vacunas recibidas. Y que llevábamos tiempo pidiendo al Ministerio de Sanidad una compensación por ello, que ya ha anunciado que nos compensará. Por un lado, debido a la vacunación de personas desplazadas ya que para proteger a los ciudadanos y ciudadanas es necesario inocular a la población desplazada que va a pasar un periodo de tiempo largo en nuestro territorio. Y, por otro lado, debido al déficit producido al inicio de la campaña vacunación, ya que la mayoría de dosis se destinaron a proteger a la población de personas  mayores, por lo que las dosis se destinaron a otros territorios que tienen una población mucho más envejecida. 

Como comentaba anteriormente, el Ministerio ya ha acordado compensar ese déficit, por lo que la Comunitat Valenciana va a recibir ya más número de dosis a partir de agosto y se agilizará la vacunación en el grupo de edad de 20 a 29 años.

No había que perder ni un minuto en plantearse en dimitir

-Se especula que pueda tener un nuevo destino menos agitado. ¿Es posible que estemos ante una de sus últimas entrevistas como consellera de Sanitat? 

- Muchas veces me levanto por la mañana y me encuentro con un nuevo destino. Esto no es una novedad para mí. Ahora mismo estoy centrada en la Conselleria y me mantengo solventando las circunstancias que se producen cada día. 

-¿En los momentos más difíciles se planteó dimitir? 

-No, no había tiempo para pensar en esas cosas. Siempre estaba enfrentándome a muchas situaciones y mis pensamientos se dirigían a permanecer centrada para no perder ni un minuto más de los que disponía.

-¿Pero piensa que sería bueno algún tipo de cambio?

-Yo vivo siempre el presente, no pienso en el futuro. Si me pregunta cómo estoy yo, pues estoy bien. 

-Salvador Illa se marchó del Ministerio de Sanidad para presentarse a las elecciones en Cataluña.

- No voy a juzgar nunca las decisiones de un político respecto de su carrera y los objetivos que se plantee. Es cierto que no es lo mismo estar gestionando la Sanidad en autonomías con competencias transferidas que estar en un Ministerio sabiendo que hay cantera y una persona puede ser sustituida por otra siguiendo la línea marcada en el Gobierno. Otra cosa es la gestión pura y dura de las Comunidades. También diré que el Gobierno tiene la necesidad de cohesionar el sistema, pero la aplicación y la gestión diaria está en cada territorio. 

-Usted fue alcaldesa de su municipio de Alicante ¿Qué le parecería ser alcaldesa de Alicante?

No me lo he planteado. El municipalismo es algo que siempre me ha gustado. Es una escuela para la política muy importante.

-¿Entonces estará a expensas de lo que diga el presidente Ximo Puig?

-Yo siempre estoy a expensas de lo que diga el presidente o el partido, en función de lo que pueda desempeñar en cada momento. 

-En el último debate del Estado de la Comunitat el presidente Puig planteaba la creación del Servei Valencià de Salud.

-Es un compromiso que hemos adquirido, pero es verdad que la pandemia no nos ha permitido hasta ahora dedicar el tiempo que requiere crear un Servicio Valenciano de Salud. Por cierto, somos la única Comunidad que no tiene una arquitectura organizativa de este tipo. Empezaremos cuanto antes a transitar sobre ese camino hacia el Servicio Valenciano de Sanidad. Insisto, somos la única comunidad donde la Sanidad depende directamente de la Conselleria.

-¿En qué cambia respecto a la situación actual?

-Estamos hablando de una arquitectura totalmente distinta en la que hay algunos elementos que se separan del servicio valenciano de Salud. Habría una coordinación y una gerencia y, por encima, el staff y las responsabilidades políticas, como está ahora la Conselleria, pero con una parte intermedia de la organización que es lo que ordena la asistencia sanitaria.

-¿Se trata de algo más burocrático?

-Más que burocrático es organizar la gestión de una manera más ordenada. Ahora, todas las direcciones generales dependen de la consellera, de las Secretarías autonómicas y, a su vez, de la Conselleria. De esta manera, ese organigrama dependería de una parte más profesionalizada para coordinar toda la acción.

-En su Conselleria se comentó que era necesario revisar la Atención Primaria. En ese mismo debate se creó la figura del comisionado. ¿Ha servido?

-Antes de que llegara la pandemia, todas las CC AA, junto con el Ministerio de Sanidad, habían trabajado un cambio de modelo de Atención Primaria. La atención primaria nace con la ley de Ernest Lluch y todavía no había sido revisada, adecuada y adaptada al tiempo que vivimos, a la situación, pirámide poblacional y otros temas muy complejos. 

Se cerró un documento que se publicó y sobre el que cada CCAA tenía que trabajar todos los aspectos que en él se recogían para adaptarlo a la sanidad propia. Llega la pandemia y la mitad de los proyectos se paran, como se nos paró la vida. Entonces, nombramos una comisionada que pudiese continuar el trabajo que habíamos hecho en la Conselleria a través de reuniones con sociedades científicas, profesionales… La pandemia nos hizo multiplicar las tareas por el volumen que tenía el Covid, y la función de esta persona comisionada sirvió para que concluyera y fuera perfilando todo ese trabajo, que ya estaba en parte hecho. Entonces, la comisionada se ha reunido con más agentes sociales y ha continuado trabajando para enriquecer el documento que, una vez esté acabado, debatiremos.

-Desde la oposición y los sindicatos le recriminan la falta de personal sanitario, en relación al despido de los 3.200 profesionales médicos. ¿Hubo despidos?

-No. Nosotros contratamos 9.300 personas porque había mucha presión asistencial. De muchos perfiles. Unas 35 categorías profesionales. Esos contratos los renovamos en dos ocasiones, primero seis meses y luego otros seis meses, hasta que en mayo nuestra situación epidemiológica mejora. Ahora hemos renovado 6.050 hasta diciembre, además de los refuerzos de verano y el plan de vacaciones que suponen otros 6.500 contratos. 

En todo caso, como se ha hecho desde el principio de la pandemia, la adaptación a la evolución de la pandemia en constante, de forma que si hace falta contratar más personal para cubrir las necesidades que se presenten lo haremos, como acabamos de hacer al incorporar 50 rastreadores del Ejército y otros 450 de la Conselleria que estamos contratando. 

Además, abordaremos la cuestión de qué pasa con las necesidades de recursos que tiene la Comunidad en el presupuesto de 2022. Debemos tener en cuenta que desde el 2008, que se produce la crisis económica, se habían amortizado muchas plazas y se dejó de contratar. Por lo tanto, queremos ir recuperando los niveles del personal que se tenía antes de la crisis de 2008, crecer en función de las necesidades y crecer también en función de la población con una esperanza de vida mayor. 

 

No me tomé a mal la declaración de Isaura Navarro, la conozco de hace mucho tiempo

-¿Sería mejor que todo el equipo de la Conselleria de Sanitat fuera del PSOE?

- Yo creo que el mestizaje va bien. Al final, lo que hacemos es poner en común los puntos de vista y eso acaba enriqueciendo.

-¿Pero quizás en ciertas Consellerias no sería mejor?

-Yo no he tenido ninguna dificultad en esta Conselleria para que hubiese un buen encaje del mestizaje

-"Su" secretaria autonómica, Isaura Navarro (Compromís) saltó en una entrevista respeto a la relación que mantienen: "cuando me llama subo a verla". ¿Le disgustó la contestación?

-Ah, no. Con los problemas que ha vivido esta Conselleria, esas maneras coloquiales para mí no suponen un disgusto. Esa declaración responde a los caracteres o como una persona u otra plantea las cosas.

-¿Tras la declaración le llamó a su despacho?

- Yo no porque nos conocemos muchos años y hemos librado muchas batallas en Les Corts sin estar en el gobierno. Hemos negociado muchas veces, hemos trabajado, y nos conocemos. Yo no me tomo a mal esa manera coloquial de decir las cosas.

 

-Haga una valoración de los aspectos positivos y una autocrítica de su gestión de la pandemia

-Los negativos los tendremos que ver con calma cuando termine todo, porque de las crisis debemos extraer enseñanzas para poder incorporarlas al sistema. Está claro que el sistema ha estado muy tensionado porque era un virus que no traía debajo del brazo un mapa sobre cómo se iba a comportar y seguramente en algunos aspectos podríamos haberlo hecho de otra manera.

-¿Alguno de los aspectos que hubiese mejorado y se le pase ahora por la cabeza?

-En alguna cuestión habría sido más dura, más incisiva, más restrictiva. Entre lo positivo, creo que nos anticipamos a muchas cuestiones antes que el Ministerio. Nos anticipamos a la intervención de las residencias y organizamos toda la parte de recursos muy acertadamente. Luego el Ministerio también elaboró una resolución y nos vimos amparados en ella. En esas dos cuestiones digamos que la experiencia o el planteamiento de la Comunidad Valenciana les ayudó a orientar las políticas.

Esto es como las películas, además del principio hay que ver el final. Vamos a esperar y revisaremos. El ministerio también ha puesto en marcha una auditoría para analizar cómo se ha gestionado la pandemia. Son cuestiones a las que no hay que tener miedo porque si se han cometido errores habrá que aprender de ellos y no repetirlos. Espero que no volvamos a tener una pandemia así, pero si sucediera, que nos pille preparados.

-Si la oposición ya le reprocha en Les Corts las restricciones, ¿Qué cree hubiera ocurrido si aún hubiese sido más incisiva en este aspecto? 

-Al final, el objetivo es lo más importante. Toca preservar la salud de los ciudadanos y atender las necesidades sanitarias. En ocasiones, hay que tomar medidas que entiendo duras y de impacto económico, pero no puedo perder el objetivo de proteger la salud. Si lo perdiera de vista no estaría actuando correctamente.