| 07 de Febrero de 2023 Director Antonio Martín Beaumont

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Encuestas y panorama electoral

Sánchez ha decidido unilateralmente pasar a la historia. Él, capaz de lo más, ha dictado a los cronistas los motivos que le llevarán a los libros de texto y al examen de la EBAU.

| Pablo Delgado Edición Valencia

La carrera electoral coge velocidad. La enésima presentación de Mazón, esta vez en Madrid, acompañada de declaraciones y compromisos electorales vuelve a recordarnos que estamos en capilla.  La derecha, tiene claro su discurso, derogar las calamitosas decisiones de la izquierda en impuestos, tasas turísticas y requisitos lingüísticos. Vox, en boca de su portavoz la sra Vega, parece asumir erróneamente su condición de 'coéquipier' y anuncia antes del pistoletazo de salida que ellos serán la garantía de devolver las cosas a su sitio, obligando para ello al PP y al parecer asumiendo su condición de segundos. Catalá rememora a Rita Barberá y su obra, y entona por ella y sus compañeros (excluido Maroto claro) el “no debimos haberla abandonado”, olvidándose a su vez de todos aquellos perseguidos políticos que como Rita sufrieron y sufren las acusaciones de corrupción y el escarnio de la injusta persecución política, sin que desde el PP ni se acuerden de ellos ni les rehabiliten, ni les defiendan o ayuden. Y la lista es de más de 238 cargos absueltos en la comunidad Valenciana, desde el presidente Camps, pasando por conselleres, alcaldes, concejales, y altos cargos de los que no solo no se acuerdan, sino de los que prefieren mantenerse y mantenerlos lejos.

Por la izquierda, Puig se prodiga en su viaje al centro,  en campaña continuada, sin descanso, un día le exige a los médicos el valenciano y al siguiente se lo quita, amplía el puerto y pacta hasta con la iglesia después de obtener por unanimidad (increíble, que gran oportunidad perdió la oposición de quedarse en el bar de las cortes con precios subvencionados) su rebaja fiscal, pese  a su insuficiencia y estar ante la segunda comunidad, tras los sediciosos valencianos del norte, que con más impuestos autonómicos castiga a sus ciudadanos. Si no gana, no será por su esfuerzo.

Mientras los vecinos abandonan al alcalde Ribó en todas y cada uno de los homenajes participativos que se regala en aquellos barrios en los que un día tuvo predicamento electoral. Y al caer la tarde Mónica-Mas  aparecen juntas en Ca Revolta “la subvencionadísima institución privada que aboga desde su propio nombre a la revolución y se sufraga con los dineros de todos (mas de 200.000 € desde 2020 irrigados desde el erario publico al dictado botánico)”. Y esto para, Mas Ultra que nunca, Mónica en estado puro, expresarse libremente en los términos de la extrema izquierda en los que milita y que representa, ya sin las ataduras del cargo, ni tapujos.

Al mismo tiempo, bandas de jóvenes provocan altercados y peleas en el centro la ciudad, la inseguridad en los barrios se patentiza con el numero de delitos denunciados,  las ratas se adueñan de las calles y las cucarachas de las casas, la ciudad está sucia, los ciudadanos no llegan a final de mes, la cesta de la compra se dispara de una semana para la siguiente, las familias no pueden encender la calefacción, ni llenar el deposito, los alquileres por las nubes, no hay oferta de vivienda, se pierde por nefasta gestión el Bono térmico, la sanidad publica desespera a sus usuarios, suben los impuestos, se retrasa la jubilación, los autónomos no saben de donde sacar para los gastos….

Y nadie propone un programa político pragmático y sencillo para sacarnos de esta situación.

Y en esto, Sánchez desde la presidencia de la internacional socialista, ha decidido unilateralmente pasar a la historia. Él, capaz de lo más, ha dictado a los cronistas los motivos que le llevarán a los libros de texto y al examen de la EBAU. Desenterrar al dictador y dar lustre al republicanismo anacrónico.

Déjenle tranquilo, no lo inquieten, no le contradigan, permitan que se quede con esos; analícenlo con calma, son hechos ya pasados. Sean positivos, ya no puede hacer más daño. Cuando lo que le lleva a la historia ha pasado ya, es que no tiene ya nada de futuro. Crucen los dedos, igual ha acabado su virreinato.