06 de Marzo de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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La manipulación de TVE

Como sociedad nos estamos fallando a nosotros mismos, al no reaccionar de manera enérgica y contundente contra ello.

| Sagrario Sánchez Edición Valencia

Que el control de los medios de comunicación es uno de los anhelos de cualquier gobierno, en cualquier país y en cualquier situación es algo que todos tenemos asumido, así como que la mentira como instrumento mediático está instaurada cada vez más en la sociedad, en un intento de aplicar la famosa frase de Goebbels de “miente, miente que algo queda”, que daría lugar a otras premisas demasiado incorporadas a la realidad de “una mentira repetida mil veces, se convierte en una verdad”.

Manipulación,  mentira, engaño, distorsión de la realidad, “fake news”, son palabras y frases hechas a las que estamos demasiado acostumbrados la sociedad actual, y particularmente la española  muy especialmente en el último año con la declaración de la situación de pandemia mundial. Es decir, se trata de todo aquello que en la educación de un menor señalamos como malo, negativo o que no debe de hacerse nunca, por considerarlos valores fundamentales de la persona, y que por lo tanto debe trabajarse su rechazo desde la más temprana edad.

Evidentemente pronto cualquier joven bien educado  percibe que del dicho al hecho hay un gran margen en la vida real, y lo peor es cuando  va percibiéndolo como una realidad existente y aceptada por la mayoría de la sociedad.

En esta fase diría yo que estamos en este momento. La mentira y la manipulación se usan como recurso tan a menudo por parte de nuestros dirigentes, que ya lo hemos aceptado, casi lo percibimos como normal, y por lo tanto la respuesta como colectivo es mínima, es  casi la indiferencia, y la reacción o contestación individual frente a la colectiva. Como sociedad nos estamos fallando a nosotros mismos, al no reaccionar de manera enérgica y contundente contra ello.

Estamos tan acostumbrados que aceptamos una televisión pública, la Televisión Española ( TVE), que habitualmente nos da un versión sesgada de cualquier información, en forma de datos o  de imágenes, hasta el punto de magnificar informaciones relativas al primer partido de la oposición (PP), y silenciar otras que suceden y se producen en los mismos tiempos pero pertenecen a los partidos de Gobierno (PSOE y Podemos).

Y hasta se permiten dar noticias con eslogan que se tienen que redactar y plasmar en imagen, como el que hemos visto sobre  la Princesa Leonor sucedido recientemente, sin que se evite la emisión,  que a poco que sepamos de la operativa de redacción, debía haberse evitado. Es el típico caso del “miente que algo queda”, extrapolado al asunto.

Que de poco sirve el “Consejo de Informativos”, creado para velar por la independencia, la objetividad y la veracidad de los contenidos de informativos de la RTVE pública, es una realidad especialmente desde que se encomendó la Dirección del ente a Rosa Mª Mateo, en una especie de interinidad,  para resolver un procedimiento transparente y equitativo que se anunció para nada. Que la dirigente cumple fielmente con su encargo de purga de profesionales y sesgo de la información es una realidad, que vemos cada día reflejado en las imágenes e informaciones de nuestra TVE ( la imagen ridiculizando a Rajoy ha sido utilizada por un profesor de lengua, en un programa educativo dirigido a público de 14 a 16 años, y nuevamente televisión “pide disculpas y relevará al supervisor de contenidos”, han dicho en esta ocasión),  y nadie lo evita.

Que somos una sociedad democráticamente madura, formada y  plural  es cierto. Pero que en estos momentos parece que las imposiciones y las consignas dictatoriales nos invadan y no seamos capaces de reaccionar, porque hemos normalizado dichas prácticas, es un sentimiento que a menudo nos invade a muchas personas.