| 24 de Septiembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Francesc Colomer presentando en el Invattur de Benidorm el informe contra la tasa. Foto Información.
Francesc Colomer presentando en el Invattur de Benidorm el informe contra la tasa. Foto Información.

Puig y el dilema de cesar al secretario de Turismo o seguir el pulso de la tasa

Francesc Colomer se refuerza con el apoyo del sector y no va a dimitir, pero su oposición radical a la tasa turística deja en evidencia al Botànic y al PSPV con enfrentamientos públicos

| E. M. Edición Valencia

¿Qué hacer con un secretario de Turismo, el máximo responsable de la Generalitat en esta materia, que está ejerciendo la mayor oposición a una de las medidas de su gobierno, la tasa turística? Ese es el dilema que debe resolver el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, con su secretario de Turismo, Francesc Colomer, que se ha convertido en el azote de la medida de la tasa turística que defienden los partidos del gobierno valenciano.

La actitud de Colomer de ser ‘oposición dentro del gobierno’ amenaza con convertir el tema de la tasa turística en una auténtica sangría para la izquierda valenciana que gobierna la Generalitat. El debate, lejos de apagarse, se enciende cada día más, y Colomer, que en su momento insinuó su dimisión si aprobaban la tasa turística al verse desautorizado, ahora se crece al ver que tiene el apoyo cerrado del sector turístico e incuso de la oposición -el presidente del PPCV, Carlos Mazón, le volvió a defender-.

Así que Colomer no va a dimitir, y si no quieren que siga como suspiran día sí y día también desde Podemos y Compromís -la vicepresidenta Aitana Mas señalaba hoy mismo que si Colomer no respeta los acuerdos del Botànic, debería dimitir- que sea Ximo Puig -con quien tiene una buena relación- quien lo cese, lo eche y lo convierta en un mártir para la causa del turismo.

 

La pelota por tanto queda en el tejado de Puig, y mientras el PSPV ve como el melón de la tasa turística se está convirtiendo en un gran problema que amenaza con afectarles electoralmente, sobre todo en la provincia de Alicante, donde ya ha estallado el enfrentamiento público sobre este tema, y donde se suma la crisis en el grupo del Ayuntamiento donde Puig ya ha tenido que intervenir para apartar al actual portavoz, Francisco Sanguino.

El informe del Invattur contra la tasa turística, encargado y presentado por el propio Francesc Colomer en Benidorm, ha sido para muchos miembros del Botànic el pulso definitivo de Colomer contra Compromís, Podemos e incluso su propio partido, el PSPV, donde durante el propio acto había concejales, diputados  y alcaldes socialistas presentes que mostraron públicamente sus diferencias sobre el impuesto turístico, dejando patente que ni en el PSPV se aclaran con este tema.

Colomer, crecido con el apoyo cerrado del sector y de la mayoría de los alcaldes en la cuna del turismo, Benidorm -que sería la localidad más afectada por la tasa con un 30% de aportación al impuesto- calificó su oposición a la tasa turística en términos de “ética” pues “no es ético penalizar cobrando a quienes nos eligen”. Ximo Puig debe decidir si zanjar el debate de la tasa y cesar a su secretario de Turismo por mucho que le pese, o enfrentarse a sus socios de Compromís y Podemos. O no hacer nada, y que el debate llegue a las elecciones de 2023 lastrando las perspectivas electorales del PSPV.