| 26 de Mayo de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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El top 7 de las Semanas Santas españolas que deberías vivir por lo menos una vez

Si todavía no las conoces, vete planificando unos días para disfrutar de alguna de las que te proponemos. Merece la pena

| E.V. Viajes/Ecología

España es un país maravilloso por muchas razones y una de ellas es la manera en la que tenemos de celebrar la Semana Santa. Cada ciudad y cada pueblo tiene sus propias tradiciones, y algunas se han convertido en un gran atractivo turístico tanto por el carácter peculiar de algunos de sus ritos como por la calidad, antigüedad y valor artístico de las tallas que recorren las calles. Si todavía no has vivido con intensidad esta parte de nuestra cultura, te estás perdiendo una experiencia única, así que ¿por qué no elegir una de las que te proponemos para hacer de esta Semana Santa algo diferente?. Toma nota y elige. 

 

Málaga

La Semana Santa malagueña es todo un espectáculo por sus tronos, más grandes que los tradicionales pasos, y que, a diferencia de estos últimos, no son llevados por costaleros sino que son los conocidos como hombres de trono los que meten su hombro debajo de los varales que sobresalen de la estructura y los llevan a pulso, para lo que en algunas ocasiones se llegan a necesitar más de doscientas cincuenta personas. Es el caso del trono de María Santísima de la Paloma, que procesiona el miércoles Santo, o el del Cristo de Mena - Jueves Santo –, uno de los que más pasiones despierta por ir precedido del desfile de los legionarios portando uno de los Cristos crucificados más bellos que existen, obra de Palma Burgos, al tiempo que entonan el famoso "Novio de la muerte". Para no perdérselo.

 

Valladolid

Está declarada de Interés Turístico Internacional desde 1980 y en ella podremos admirar un año más su magnífica imaginería, considerada la más valiosa en el terreno de la talla policromada y que es obra, entre otros, de artistas como Gregorio Fernández y Juan de Juni. Al contrario que en otros lugares, la sobriedad del carácter castellano confiere a sus procesiones una aureola casi mística que sobrecoge. No te pierdas el sábado Santo la procesión del Santo entierro de Cristo en la que podrás admirar el Cristo Yacente de la Cofradía del Descendimiento, una de las últimas obras de Gregorio Fernández, y del que cuenta la leyenda que una vez fallecido este, apareció terminado dentro de su taller. Como curiosidad, existe en Madrid una talla prácticamente similar del mismo autor que puede visitarse durante todo el año en el convento del Santísimo Cristo de El Pardo. 

 

Sevilla

Seguramente la más famosa y conocida dentro y fuera de nuestras fronteras, la Semana Santa sevillana destaca por sus bellísimas Vírgenes que procesionan  bajo palio con espectaculares mantos bordados. Entre las más famosas destacan la de la Macarena y Nuestra Señora de la Esperanza, también conocida como la Esperanza Trianera . Imprescindible la procesión del Jesús del Gran Poder , que por su recorrido es el más difícil de llevar, y la salida de la Macarena, a medianoche del Jueves Santo. Las saetas que se les cantan a los pasos desde los balcones, y que los cofrades acompañan haciendo bailar las imágenes sobre sus hombros, ponen los pelos de punta. 

 

Zamora

Es una de las más antiguas de las que se tiene noticia, ya que algunas de sus cofradías datan del siglo XIII. Destacan el canto del Jerusalem, Jerusalem que se produce la noche del lunes previo al jueves Santo,  el juramento del Silencio en el atrio de la catedral el miércoles Santo, la procesión de los borrachos, donde se toman sopas de ajo, el canto del Miserere en la procesión del Yacente del Jueves Santo, y la salida, balanceándose, del paso Cinco de Copas que tiene lugar a las cinco de la mañana del viernes Santo 

 

Toledo

En este caso, hay que reconocer que las estrechas callejuelas del casco antiguo, el olor a velas e incienso, y el fervor de los participantes contribuyen a hacer de esta Semana Santa algo excepcional. Uno de los momentos más impresionantes es cuando el viernes Santo una representación del Capítulo de Caballeros de Cristo Redentor sale al pórtico de este convento para cantar el Miserere al Cristo de la Expiración.  Tampoco puedes faltar ese mismo día a la procesión de los Caballeros del Santo Sepulcro de Toledo en la que desfilan las 27 armaduras que dan guardia a la imagen del Santo Sepulcro. Seas o no creyente, seguro que te deja con ganas de repetir. 

 

San Vicente de la Sonsierra ( La Rioja )

Con sus poco más de mil habitantes censados, este pequeño municipio de la Rioja Alta, situado a los pies de la sierra del Toloño, ha conseguido hacer de su Semana Santa un acontecimiento al que acuden miles de personas para contemplar a sus Picaos que, a modo de penitencia, acompañan las procesiones y Vía Crucis autoflagelándose la espalda con una madeja de algodón. Los disciplinantes, que deben ser varones y mayores de edad, van acompañados por una persona que es la que se encarga de controlar los hematomas que se provocan y de picarle tres veces con una bola de cera virgen que lleva seis cristales incrustados tras lo que el disciplinante se golpea unas pocas veces más para que la sangre no se acumule bajo la piel de la zona, provocando problemas posteriores. No apto para espíritus impresionables ni para quienes se marean con la visión de la sangre.

 

Viveiro (Lugo)

Si quieres ver algo diferente, lo vas a encontrar en la Semana Santa de esta localidad,  la tercera en importancia de la provincia tras Lugo y Monforte de Lemos. Hablamos de la celebración más antigua de Galicia,  ya que se realiza  desde el siglo XIII. Destaca en la mañana del Viernes la Procesión del Encuentro, en absoluto silencio y con imágenes articuladas que van representando diferentes escenas del camino del Calvario.