| 20 de Mayo de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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9 cascadas muy espectaculares que tenemos en España

No hace falta salir de nuestro país para disfrutar de estas maravillas de la naturaleza

| E.V. Viajes/Ecología

Lo hemos dicho muchas veces: en España tenemos paisajes espectaculares que merece la pena visitar por lo menos una vez en la vida. Solemos planear viajes a los lugares más remotos del planeta y sin embargo desconocemos muchos de los tesoros que se esconden a lo largo y ancho de nuestra geografía. Si hablamos de cascadas o de cataratas, no tendremos las Victoria ni las del Niágara, pero hay unas cuantas, entre ellas la que según The Guardian es la más bella del mundo, que podrás visitar sin tener. que tirar. de pasaporte. ¿Quieres conocerlas?

 

Salto del Nervión, en Álava

Empezamos por la que es la catarata más alta de España. El salto del Nervión está en el  primer tramo del río de su mismo nombre, justo haciendo frontera entre Álava y Burgos. Las aguas de diversos ríos, confluyen para precipitarse a través de este acantilado, ofreciendo unas vistas espléndidas y difíciles de igualar.

 

Pozos de los humos, en Salamanca 

El Pozo de los Humos es una cascada situada dentro del parque natural de Arribes del Duero, en el curso del río Uces que además, unos pocos metros antes de esta caída se bifurca, dando lugar a otro salto de agua llamado el Pozo de las Vacas. Dependiendo de la orilla que elijas para admirar esta maravilla de la naturaleza tendrás algunos pluses: por la parte de Masueco hay una senda que conduce a la parte más alta de la cascada donde hay una pasarela desde la que se puede ver sus 50 m de caída; y por la parte de Pereña tenemos una senda que baja hasta el estanque que forma al verter toda su agua. Aunque estemos hablando de Salamanca, esta zona tiene un microclima mediterráneo cálido, así que la mejor temporada para visitarla es de diciembre a mayo.

 

Monasterio de piedra, en Zaragoza

Una visita al parque natural del Monasterio de Piedra, creado por Juan Federico Muntadas es asegurarte la vista no de una sino de múltiples cascadas, aunque la que más curiosidad provoca es la conocida como La caprichosa formada, como todas las demás por el río Piedra que al pasar por las inmediaciones del monasterio, crea innumerables hilos de agua o chorreras, haciendo de este paisaje una especie de paraíso del que se puede disfrutar en una única visita o alojándonos en el propio monasterio cisterciense, declarado Monumento Nacional en 1983.

 

Según el periódico The Guardian, la cascada. más bonita del mundo está en España

 

Seimera de vilagocendre, en Lugo

Se encuentra en el municipio de A Fonsagrada. tiene una altura de unos 54 metros de altura, sus aguas son muy cristalinas, y en sus pies podemos contemplar un paisaje de ensueño rodeado de bosque de ribera que nos dejará sin palabras. Para llegar hay que coger la carretera hacia Naraxa e Ibias. Después de pasar la aldea de Vilagocende, hay un punto ya indicado con un cartel que señala el inicio del paseo hacia la cascada que es de 1,2 kilómetros por una ruta muy sencilla, ideal para hacer con niños.

 

Salto del Sallent, en Barcelona 

Situada en la comarca de Osona, es el mayor salto de agua de Cataluña en caída vertical con una altura de unos 115 y lo más llamativo del río Aguas Limpias en su recorrido desde el embalse de la Sarra hasta el embalse de Lanuza. La forma más sencilla de acceder hasta la zona es saliendo desde el pueblo de Rupit. Se sigue por una pista hasta la fuente de 'Carraguell', llegando a continuación al puente de la Sala (un puente de piedra medieval que comunica el pueblo con Cantonigrós) para continuar desde allí por el camino que bordea la riera de Rupit durante un cuarto de hora hasta llegara los riscos donde está el salto de agua.

 

Cola de caballo, en Huesca

Hablamos ahora de la que según el periódico británico The Guardian es la cascada más bonita del mundo. La ascensión hasta la Cola de Caballo es probablemente la excursión o ruta senderista más popular y conocida del pirineo oscense. La caminata para admirar esta cascada en todo su esplendor es de unas tres horas a pie por senderos que presentan poca dificultad y  en cuyo recorrido podremos disfrutar de la vista de otros saltos de agua espectaculares como las Cascadas de la Cueva y del Estrecho o las Gradas de Soaso.

 

Colores, en La Palma

Situada en la zona oeste del Parque nacional de la Caldera de Taburiente, en el centro de la isla de La Palma, esta cascada surgió cuando hace aproximadamente medio siglo se levantó una pared para contener el agua que caía de la caldera. Los componentes de la tierra que compone la pared, en su mayoría minerales con un alto porcentaje en hierro, junto con los musgos y las plantas que han ido creciendo hacen de este salto de agua algo muy especial que merece una visita. Eso si, ten en cuenta que no se puede llegar hasta ella en coche, por lo que deberás dejar tu vehículo en el aparcamiento de Taburiente y después hacer una entretenida marcha por senderos de montaña de hora y media. La ventaja es que no suele estar masificada.

 

Fervenza del Toxa, en Pontevedra

Con una caída directa que supera los 30 m, la Fervenza del Toxa es la mayor cascada de Galicia. Se sitúa en la parroquia de Pazos, poco antes de la desembocadura del Toxa en el río Deza, a 40 km de Santiago de Compostela. En las paredes graníticas que flanquean la cascada anidan cuervos y halcones, lo que supone un atractivo más para los amantes de las aves.

 

Chorros del río Mundo, en Albacete

Se encuentra a 80 metros de altura en el Parque Natural de los Calares del Río Mundo y de la Sima entre los municipios de Vianos y Riópar, y su  peculiaridad está en que  brota a la superficie por una oquedad en la pared de roca kárstica