25 de septiembre de 2017 | DIRECTOR ANTONIO MartÍN BEAUMONT     ADJUNTO AL DIRECTOR SAÚL ORTIZ

Crisis en Zarzuela: El último desplante de doña Letizia a don Felipe

La reina que solo hace su voluntad

La reina que solo hace su voluntad

La soberana ha vuelto a hacerlo. Tiene claro que no se siente a gusto con el círculo de amigos de su esposo. Tampoco doña Letizia está por la labor de facilitar que fotografíen a sus hijas.

Que doña Letizia no se siente a gusto en el grupo de amigos de su marido es público y notorio. Dicen que intentó encontrar su lugar pero fue imposible ya que no se sintió bien acogida, de ahí que haga ya mucho que no acompaña al rey a eventos fraternales, como el sucedido este fin de semana en Palma de Mallorca, donde se celebró el enlace de la ahijada del soberano, Martina Jaúdenes de Diego, y Luis Abascal Alía. Por cierto, que también estaba invitada Marta Gayá, así que menudo papelón para don Felipe, que tiene una manía más que justificada hacia la buena señora por ser la causante de muchas de las lágrimas vertidas por su madre.

La ausencia de la reina en el enlace ha sido muy comentada debido a que estaba confirmada su presencia. Sin embargo, a última hora, decidió no ir. ¿Qué ocurrió? Imposible saberlo dado el hermetismo que mantiene el departamento de prensa de Zarzuela, donde no informan sobre cuestiones relativas a lo que llaman cuestiones personales, que son aquellas que suceden en el tiempo de ocio de la real pareja. Así las cosas, imposible saber dónde han pasado las vacaciones de verano o si irán a esquiar en Navidad, por ejemplo. Sea como fuere, el caso es que estamos ante otro desplante de la soberana, que tampoco gusta de juntarse con los primos Borbón. Su comportamiento ha causado algún que otro malestar en la pareja. Y es que don Felipe ya no sabe qué cara poner cuando le preguntan por su esposa, tampoco qué excusas dar para que sus ausencias sean menos llamativas. Tiempo atrás, se comentó acerca de una crisis matrimonial. Incluso se dijo que el rey emérito habría aconsejado a su hijo el divorcio. Según parece, su nuera no es santo de su devoción. Es algo que no se molesta en disimular. Tampoco la reina Sofía lo tiene fácil con doña Letizia. Ha intentado acercarse a ella sin demasiado éxito. Aunque no comentó nada, se sabe que se llevó un gran disgusto cuando nació la primera hija del matrimonio. Tanto ella como las infantas estaban convencidas de que se llamaría Sofía. De hecho, era un nombre que a doña Elena y su hermana Cristina les gustaba mucho pero lo dejaron para que su hermano se lo pusiera a su primogénita, en el caso de que fuera niña. Y lo fue. Sin embargo, por imperativo de doña Letizia, la heredera se llama Leonor. A la segunda de sus hijas si le pusieron el nombre de su abuela paterna. Todo indica que fue don Felipe quien se plantó y escogió esta vez el nombre.

En el que ha sido el primer día de colegio de las infantas, ni una imagen suya. Otra vez la reina ha vuelto a hacerlo impidiendo que los fotógrafos retrataran a Leonor y Sofía a su llegada al centro escolar donde cursan estudios. Doña Letizia conducía un coche con los cristales tintados y dio orden a sus hijas de que se agacharan antes de cruzar el umbral del colegio para evitar que fueran captadas por los medios allí congregados. Realmente, sorprende este comportamiento pues es de sobra conocido que los niños son el futuro de la monarquía, de ahí que la mayoría de casas reales no pongan impedimentos a que se les fotografíe durante el año. Sin embargo, la soberana piensa de diferente manera. El problema es que la infanta Leonor es la heredera al trono. Por tanto, desde pequeña, debe ir familiarizándose con el tipo de vida que lleva marcado desde la cuna. Educarla de otra forma no hará más que crearle falsas expectativas de una normalidad de la que nunca podrá gozar dada su posición.

Comenta esta noticia