13 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Ana Julia Quezada: protagonismo, celos y mezquindad absoluta

La psicóloga de Esdiario traza el retrato robot psicológico de la detenida por la muerte del niño Gabriel e indiga en las 'razones' que le llevaron a cometer una monstruosidad terrible.

 

 

La presunta asesina de Gabriel ha sido desarmada. Su Facebook es un claro postureo, transmitiendo en cada frase y cada imagen lo más profundo de su personalidad. Pasado turbulento, con situaciones que, si antes no se les dio importancia , hoy toman otro cariz. Rasgos de mitomanía, de una necesidad imperiosa de protagonismo como lo muestran los abrazos a Ángel, el padre de Gabriel, cuando se hallaba enfrente de una cámara y mirando al objetivo.

Su perfil es una tapadera, simulando amor a niños o a animales y con muchas frases de autosugestión en una persona a la que se atisba con carencias pasadas. Carencias materiales, afectivas o ambas. Sus fotos en su perfil son casi todas estampas suyas y de pose, como una auténtica narcisista.

Una raíz de complejo que continuamente busca el halago para elevar su autoestima. Es pragmática, práctica, y no hay sentimiento profundo sino apariencia. Los sentimientos quedan relegados a un segundo plano: "Antes viví la vida que pude, ahora la que quiero"; una frase que muestra odio y rencor en el presente para enfrentarse a un pasado que no le gustaba.

Nadie tiene la culpa de su pasado. En mi anterior artículo referente a que si un obsesivo podía ser capaz de asesinar, hacía referencia a la inseguridad y a los celos enfermizos con una pareja respecto a su vida anterior. Celos de una pareja precedente y el reflejo exacto de ese pasado es un hijo de una anterior relación. La relación entre esta mujer y Gabriel no era buena y no se soportaban.

Los niños lo sienten

Los niños captan el sentimiento verdadero, quién les ama y quién no. Otra de las frases de Ana Julia Quezada en su perfil en redes sociales afirma: "Siempre haz las cosas por ti sola para que nadie lo sepa". Se dice que la supuesta asesina lo hizo individualmente. Acaso haga honor a una de sus aseveraciones...

 

Ana Julia, en abril de 2013 en Burgos, en la carnicería donde trabajaba

 

Hay quien sostiene la existencia de un cómplice y que pudo usar el trastorno mental del acosador de la madre del pobre niño para desviar el foco lejos de ella. Son meras suposiciones ya que la investigación exhaustiva de la Guardia Civil es perfecta y ha sido desarrollada por grandes profesionales.

Es una acción imperdonable de una persona mentirosa compulsiva que mostró en redes sociales su perfil

Sigamos, pues. Con otra frase de su Facebook donde se afirma que, si algo molesta, hay que eliminarlo porque se sufre un momento pero no toda la vida. Ser la protagonista, no importando a costa de qué o de quién. Las personas son meros objetos para la consecución de sus fines. Crueldad, maldad, mezquindad... sabe en cada momento e instante preciso lo que hace.

La delación

Quizás mentirosa compulsiva para tapar sus acciones y por temor a ser descubierta ejerciendo nuevas acciones según se vea en peligro o no de ser señalada. Por tanto, las versiones acerca de un hecho cambiarán según su interés y en un pequeño despiste se delatará.

Así se instalará la evidencia. El cuerpecito de Gabriel dicen que tenía golpes, pero se desconoce si antes de esconderlo en el pozo o después. Es imperdonable esta acción y máxime si provocó sufrimiento en el menor, además de arrebatarle su vida.

 

Comenta esta noticia