09 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La derecha posible: qué puede hacer el PP para no caer engullido por Vox

¿Tiene que distinguirse mucho o poco el PP de Vox para no perder electores? ¿Y Vox tiene futuro como partido de castigo al PP que al final facilita los Gobiernos de izquierda?

 

 

El "giro al centro" de los populares en las últimas elecciones tratando de hacerse con el voto moderado de C´s no significa que Casado haya renunciado al rearme ideológico en el PP.

Para Miguel Angel Quintanilla, politólogo y miembro del FAES, el PP se equivocó en el Congreso de Valencia al aceptar la imagen que la izquierda daba de ellos confundiendo los "nuevos derechos sociales" de Zapatero con una descripción neutral de la sociedad mientras que según él " lo que el Estado debe hacer con las minorías es incluirlas aunque eso tenga un coste económico, no reconocerles un derecho a la exclusividad".

También pone distancia ideológica con VOX al que separa su ataque al modelo autonómico así por ejemplo para él las tensiones territoriales en España no existen porque haya autonomías: hay autonomías porque ya había tensiones territoriales (según Feijóo esas tensiones estarían motivadas por ideologías y políticas que se alimentan del conflicto permanente) por otro lado la centralización no significaría más igualdad o progreso; por último el principio de subsidiariedad por arriba de la UE y por debajo en el plano local y autonómico según él limitaría el poder y aseguraría mayor libertad.

Los últimos resultados electorales dan la razón al sociólogo Narciso Michavila en el sentido que "Mientras la derecha vaya en tres formaciones, gobernará la izquierda" y por ello Quintanilla afirma que si Vox es un partido unidimensional, circunscrito específicamente a la derecha, un permanente voto de castigo al PP, tarde o pronto recibirá el voto de castigo por su incapacidad de desalojar a la izquierda del poder.

 

Este argumentario podría tener sentido para la evolución del votante de Vox hasta abril: votantes conservadores provenientes del PP y C´s cuya motivación principal es un modelo de Estado contrario a las autonomías pero en las últimas elecciones ha comenzado a captar un voto más transversal como reacción al feminismo radical y a la inmigración masiva.

Ahora bien, a este voto incipiente hay que ofrecerle unos fundamentos realmente transversales. La cuestión nuclear aquí es aceptar o no la globalización neoliberal : que el mercado y el dinero sean los únicos criterios de éxito y utilidad y que España se disuelva por debajo con las Autonomías y por encima con instituciones comunitarias opacas y alejadas del control de la soberanía popular.

Así nunca gobernará

Aceptar como un auto de fe la deslocalización de fábricas y empleos al Tercer Mundo y el dumping económico de países que pagan salarios de hambre y carecen de regulaciones ambientales o la inmigración masiva de reemplazo ya que "el mercado" exige salarios más bajos y mayor desprotección social a los autóctonos.

No deja de tener razón Quintanilla cuando afirma que si el único propósito de Vox es fracturar la base electoral conservadora del PP ni gobernará ni ganará elecciones. Todo se reducirá a una permanente lucha de suma cero disputándose los mismos electores sin ser capaces de alterar el equilibrio de votos entre bloques: otro discurso político y económico sería necesario.

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