03 de junio de 2020 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Carbonero encoge el corazón con algo de lo que todo el mundo se ha dado cuenta

Sara Carbonero saca algo positivo de esta crisis.

Sara Carbonero saca algo positivo de esta crisis.

La periodista deportiva ha logrado conectar con propios y extraños y ponerles los pelos de punta... una vez más. No como Sergio Ramos que ha intentado ser sensible y le ha salido al revés.

 

 

Días difíciles y delicados los que nos está tocando vivir confinados para escapar de las garras del coronavirus y ayudar a que los demás también lo hagan con nuestro aislamiento. En estos días duros es muy importante que todos demos ejemplo quedándonos en casa, pero sobre todo, es crucial que lo hagan los personajes famosos, esos que tienen miles de millones de seguidores, que son admirados e imitados y que crean tendencia con todo lo que hacen.

Y aquí entran los futbolistas y sus mujeres influencers. No en vano, ya lo dijo Pilar Rubio en su día, Sergio Ramos es el deportista español que más seguidores tiene en Instagram (más de 37 millones).

La presentadora, con 4.5 millones de followers, se lo ha tomado en serio compartiendo su rutina diaria con su prole en casa. Ideas, truquitos, fotos bonitas... Que si vamos a hacer unas magdalenas, que si toca un poco el teclado, que si te ayudo a hacer los deberes para "que no pierdan el ritmo"... 

El futbolista del Real Madrid se lo ha tomado casi tan en serio como su mujer y su Instagram está "plenty" de actividades en casa con sus hijos. Claro, que su casa no es como las demás. Si los mortales comunes nos peleamos por bajar al perro para poder estirar las piernas, Ramos y Rubio tienen su propio gimnasio, que tiene las dimensiones de la casa entera de cualquiera de los que se asoman al balcón cada noche para cantar Resistiré en una especie de mantra de autoconvencimiento a ver si es verdade que se lo creen...

Y es que lo de los futbolistas y sus parejas intentando empatizar con el personal ha salido regular porque claro ha dejado al descubierto sus pedazo de chabolas de confinamiento, que hay pueblos (como el mío) más pequeños que cualquiera de las casas que se muestran en sus redes.

“Se me ha pasado volando el entrenamiento de hoy con estos tres compis de gym”, escribía con buena intención el futbolista del Real Madrid y, claro, a más de uno le salió del alma: "Qué fácil es quedarse en tu casa, cachondo".

Otros iban más lejos e incluso consideraban que más que empatía era falta de sensibilidad compartir estas fotos.

Hay otra modalidad en este segmento que es la metafísica (aunque sumada a la de los casoplones con increíbles vistas) y por esta se ha decantado Sara Carbonero, que empieza a ver la vida de otra manera mucho más profunda después de un año muy complicado (con el ictus de Iker Casillas y su cáncer de mama) que para culminar se topa ahora con el coronavirus y el aislamiento.

Sara ha logrado encoger el corazón a más de uno con una reflexión muy aplaudida en estos tiempos en los que no queda más remedio que replantearnos nuestra existencia y lo que hasta ahora valorábamos: "Nos pensábamos que ciertas cosas eran lo ‘normal’. Ahora sabemos que lo ‘normal’ son el cuidado, la compasión y la esperanza", escribía en su cuenta de Instagram.

Unas palabras Leti Salas,  escritora que cuenta con más de 60 mil seguidores y que comparte en su muro de Instagram muchas de las reflexiones y poemas que escribe, y con las que Carbonero ha logrado tocar la fibra de muchos en una imagen idílica de la presentadora junto a sus hijos mirando el mar. Sin duda, estos días difíciles y complicados más de uno se ha dado cuenta de lo que verdaderamente importa en la vida, como le ha pasado a Sara. 

A la que le ha tocado pero que muy de cerca la crisis ha sido a Tamara Gorro después de que su marido, Ezequiel Garay haya dado positivo en coronavirus. Él es solo uno de los varios jugadores del Valencia que han resultado infectados.

Eso sí, la influencer ha vuelto a demostrar que lo mejor es poner al mal tiempo buena cara y así lo está demostrando en sus redes, donde tiene perfectamente informados a sus seguidores de como es su día a día con el virus.

Mientras Garay vive aislado y con mascarilla, Gorro pone todas las precauciones posibles a pesar de que cree que lo más seguro es que ella también esté contagiada y tira de humor y buen rollo. 

Así, subió a su Instagram una foto en la que aparece besando a su marido al otro lado del cristal con este mensaje: "Juntos en la distancia. Eze lleva mascarilla por recomendación médica". 

Del mismo modo, ha decidido aprovechar su contratiempo para intentar ayudar a los demás y ha mostrado a través de sus stories cómo se ponía la mascarilla o los guantes y cómo desinfectaba su lugar de trabajo con un bote de alcohol puesto que era una zona en la que había estado su marido en días anteriores. 

Eso por no hablar del último Tik Tok que se ha montado ella sola en plan pedagógico, ideal para sus hijos y los de los demás, con un virus convertido en personaje de ficción y en el que de manera visual demuestra lo importante que es la higiene. Ni el libro gordo de Petete vamos....

 

 

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