05 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Pedro Sánchez rompe consensos, fracasa en Europa y ofende a todo el mundo

El Gobierno que más ha fracasado en Europa con la gestión sanitaria se permite, además, vejar a la oposición que le apoya y perder tres semanas preciosas con Bruselas.

 

 

Pedro Sánchez protagonizó este jueves un auténtico espectáculo que remata el despropósito que marca su gestión desde principios de marzo. Primero acudió al Congreso a solicitar el apoyo para renovar el Estado de Alerta hasta el 26 de abril, anticipando que probablemente se extienda luego hasta mayo.

Y lo logró, pero no de sus socios de investidura, sino de la oposición. A la que además vejó y humilló, utilizando a su portavoz parlamentaria, Adriana Lastra, para acusarle de todos los males e intentar, como bien resumió Antonio Martín Beaumont en Espejo Público en la víspera, "mutualizar" los errores de su negligente gestión.

Que un presidente con el peor balance de muertos en el mundo por millón de habitantes se permita ofender así a todos los ciudadanos, vendiéndoles un éxito inexistente en su gestión; y a los representantes de una parte de ellos; despreciando un respaldo que ha sido ejemplar; lo dice todo de la falta hasta de humanidad que asiste a Pedro Sánchez, más preocupado por las repercusiones electorales de su desastre que por la tragedia en sí misma.

Cifras escalofriantes

Y para rematar una jornada insoportable, Europa rechazó la creación de los célebres "coronabonos", con los que Sánchez pretendía mutualizar la deuda de España y hacerle pagar a todos las consecuencias de sus errores personales, resumidos en una cifras sanitarias escalofriantes y en una hundimiento económico sin precedentes.

 

 

Por supuesto, Europa rechazó esa pretensión, aunque hizo algo relevante: liberar 500.000 millones de euros en créditos blandos que, quien los pida, deberá devolver. En unas condiciones, por cierto, bastante más favorables que la que este Gobierno ha fijado para las pymes, empresas familiares y pequeños comercios de España.

 

En el acuerdo con Europa se ha perdido pues, el mismo tiempo que en la respuesta sanitaria. Los préstamos ya se ofrecieron desde el comienzo del Estado de Alerta; como las advertencias sanitarias se cursaron en enero, febrero y marzo.

A todo ello este presidente hizo oídos sordos o aplicó las recetas opuestas, favoreciendo un contagio masivo desde finales de febrero o agudizando los efectos económicos con sus decisiones. Que además humille a quienes le han respaldado como él jamás hizo en situaciones mucho menos delicadas, cuando no ficticias caso del Ébola, perfila a un dirigente sin capacidad, sin principios y casi sin sentimientos.

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