05 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El pasado de excesos que persigue a Iglesias tras el positivo de Irene Montero

El líder de Podemos está en cuarentena, con su pareja, Irene Montero, afectada por coronavirus. Por mucho menos, él y otros ilustres decían estas barbaridades.

 

 

 

Mientras el Gobierno pide a la gente que salga a la calle lo justo y evite aglomeraciones, una de sus "miembras" está recluida en casa por hacer justo lo contrario de eso, con la complicidad y el aliento, por cierto, del mismo presidente que ahora pide esa disciplina a los ciudadanos.

Se trata de Irene Montero, foco de contagio o contagiada, que lo mismo da, por acudir a la última concentración permitida por el Gobierno de España, la del 8M, convocada y desarrollada en toda España cuando las autoridades sanitarias ya era conscientes de que el coronavirus se había disparado desde el viernes y no el domingo al "anochecer", como dijo el ministro de Sanidad con una mentira histórica.

 

El caso es que la enfermedad de la ministra de Igualdad, que de momento va acompañada por la infección de otra ministra del Gabinete, la canaria Carolina Darias, la ha retratado a ella y no muy bien, pero sobre todo a su compañero, Pablo Iglesias, dueño de una pesada hemeroteca que ahora se le vuelve en contra con ejemplos tan tremendos como éste:

 

 

En aquella crisis sanitaria, solo murió un perro, tras el fallecimiento del entrañable misionero que contrajo la enfermedad en África y algunos no quisieron repatriar. Pero fue suficiente para que Iglesias y otros como él montaran un pollo tremendo. Incluyendo a Pedro Sánchez, autor de unas frases que ahora le persiguen: acusó a Rajoy de "desvergüenza y desgobierno", como recuerda este vídeo:

 

 

 

No fueron ni Iglesias ni Sánchez los únicos que convirtieron una emergencia sanitaria muy menor en un apocalipsis político ni que ahora, cuando ya gobiernan, hayan hecho lo contrario, minimizando una alarma masiva hasta el punto de afirmar, hace nada, que estaba todo controlado. Porque en ese epígrafe también aparece, cómo no, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que no se perdió una silla en el banquete de aquel año:

 

 

Pero si a alguien debe avergonzar su actitud de entonces y su comportamiento de ahora es sin duda a la Pareja Real de Podemos, que no solo no han hecho nada por frenar la pandemia, sino que han contribuido a extenderla y además no están disponibles para trabajar en primer línea y cumplir así con su responsabilidad como ministros de España. Otro vistazo a la cruel hemeroteca de Iglesias le deja definitivamente KO:

 

 

Y para quien ahora exija lealtades incondicionales a un Gobierno lento y con ministros que se han comportado como un peligro público a efectos de contagios, un recuerdo más, de todo el PSOE y no solo de algún dirigente algo incontinente. Es tremendo, visto con perspectiva:

 

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