13 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La lucha definitiva: Irene Montero enfila ahora a Manuela Carmena

Ésta es la operación ya en marcha en Podemos para minar la figura de Carmena, a la que oficialmente apoyan pero en privado señalan como gran culpable. El ladrillo, excusa para debilitarla.

 

 

Aunque citan a 'Juego de tronos' para explicar la guerra en Podemos, más parece un capítulo de 'Al salir de clase', aquella mítica serie que narraba los amores, desafectos y peleas de una generación de muchachos en la inopia con cuitas de instituto y chiquilladas solemnes.

El "ya no te ajunto" marca las disputas internas, para quedarse con el balón en el patio, el bocadillo en el recreo y el puesto de delegado en clase, entre adeptos, desafectos y pelotas enfrentados en bandos cada vez más irreconciliables.

Y en éstas que, según parece, el menguante politburó de Podemos  tiene un culpable señalado, la profe, la seño, la mayor del grupo: Manuela Carmena. Aunque nadie se atreve a dirigirse a ella por su nombre; los Iglesias, Montero, Monedero, Echenique o Mayoral -el núcleo duro de Galapagar- la señalan como responsable de haber hecho saltar por los aires el proyecto que, paradójicamente, la elevó a ella a los altares cuando era una desconocida.

Su fichaje de Íñigo Errejón, que se remonta a bastante tiempo antes de la célebre noche navideña de las empanadillas donde ambos compartieron mesa, confidencias y hospital (recuerden que ese día la alcaldesa se rompió un tobillo), es la gota que colma un vaso ya repleto.

La jugada en marcha

Pese a ello, Podemos ha renunciado a competir con Carmena oficialmente, pero otra cosa es a hacerlo internamente y utilizando todos los recursos al alcance: es decir, a los concejales afectos al pablismo que aún pululan por Madrid.

 

Una imagen del pasado octubre, pocos días antes de la 'traición' entre todos

 

Y la catalizadora de esa oposición interna, menos pública pero más dañina, puede ser la mismísima Irene Montero, rebautizada como Yoko Ono por sus detractores, que recuerdan como la enjuta japonesa se cargó a The Beatles para quedarse ella solita con John Lennon.

De momento, la Primera Dama de Podemos ya ha lanzado un dardo público, en Twitter, que pasará desapercibido para los no iniciados pero encierra todas las claves de la operación contra Carmena. Es éste, y aunque ella no aparece y parece dirigirse a Pedro Sánchez, este Topo tiene más que confirmado cuál es el destinatario y por qué:

 

 

La frase realmente importante es ésta: "Estaremos frente a quienes quiera consumar esta operación que tanto suena a corrupción". Y significa que marcarán a José Manuel Calvo, concejal de Urbanismo de Madrid, para darle en los morros si ello es posible a Manuela Carmena, sirviéndose de la mayor operación urbanística de la capital en décadas que, tras los titubeos iniciales, el Gobierno madrileño quiere aprobar de aquí a un mes.

La aprobación provisional ya es un hecho, y nada dijo al respecto Podemos de ella cuando Calvo era de la causa y Carmena no había dado la espantada. Ahora, con las heridas a flor de piel, se utiliza algo que ya se conocía para presentarlo como un posible escándalo con ese objetivo final de dañar, al precio que sea, a la alcaldesa a la que oficialmente apoyan por la falta de confianza en medirse a ella con un candidato propio.

El "ladrillismo"

La Operación Chamartín es, para que el lector se haga una idea, el equivalente a levantar casi de la nada una ciudad nueva al norte de Madrid del tamaño de Soria, Ibiza o Teruel, por citar tres ejemplos. E incluye recalificaciones de suelo, enterramiento de vías, creación de parques y, claro, construcción de miles de viviendas, todo ello en un largo plazo que los promotores han calculado para este Topo en no menos de 25 años.

 

La presencia del BBVA como principal promotor, asumiendo un riesgo económico formidable por la inestabilidad política y los largos plazos de amortización, ofrece el último ingrediente para la demagogia antiladrillera que Irene Montero ya ha puesto en marcha. Pero que nadie se equivoque: no es el urbanismo, sino Carmena, el objetivo de toda esta jugada. Y habrá más.

"Iglesias no ha leído El arte de la guerra y se nota. Debería saber que la única forma de no perderlas es no librarlas". La frase que resume cómo se ven en el errejonismo ésta y otras campañas en marcha para fastidiarles no es de uno cualquiera: pertenece a un histórico de Podemos que abrió el melón de las contestaciones internas al pablismo, pagó un alto precio y, ahora, afila sus propios cuchillos para tomarse venganza en el momento oportuno.

Comenta esta noticia
Update CMP