| 23 de Mayo de 2024 Director Benjamín López

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Óscar Puente, Pedro Sánchez y Álvaro García Ortiz
Óscar Puente, Pedro Sánchez y Álvaro García Ortiz

El Fiscal General quiere ser Óscar Puente: los dos "putos amos" de Pedro Sánchez

El periodista de ESdiario Hugo Pereira critica en su videoblog los continuas polémicas que Óscar Puente, ministro de Transportes, y Álvaro García Ortiz, Fiscal General del Estado, aglutinan.

| ESdiario Opinión

Decía hace unos días Óscar Puente, ministro de Transportes -aunque no lo parezca- que Pedro Sánchez es “el puto amo”. No especificó, ciertamente, el ministro de Transportes en qué tanto destaca el presidente del Gobierno para recibir tal chabacano elogio, pero yo tengo una clara hipótesis: no tiene competencia Pedro Sánchez a la hora de elegir a sus personas de confianza, a sus monaguillos. En eso sí que sobresale. No hay precedente.

No ha existido en democracia un presidente del Gobierno que haya tenido ministros y hasta un Fiscal General del Estado o un presidente del CIS que prácticamente tengan, sin ánimo de exagerar, una polémica semanal.

¿Quieren un ejemplo?  No hay más que ver el currículum profesional de Álvaro García Ortiz, el Fiscal General del Estado. Se lo resumo: el CGPJ cuestionó su nombramiento calificándolo como no idóneo; el Tribunal Supremo sentenció en noviembre de 2023 que cometió “desviación de poder” cuando maniobró para ascender a Dolores Delgado a Fiscal de Sala de lo Militar; ahora, el Tribunal Supremo ha vuelto a anular el ascenso de Dolores Delgado, por segunda vez, en este caso, como Fiscal de Sala de Memoria; su nombramiento ha sido recurrido a la justicia por parte de una asociación de sus propios compañeros fiscales; participó en actos de campaña del PSOE en Galicia en 2019; fue condenado por el Tribunal Supremo por ocultar al fiscal Stampa los detalles de la investigación abierta contra él de manera arbitraria por parte de una exministra socialista; guardó silencio, a diferencia lo que hicieron todas las asociaciones de jueces y de fiscales en España, cuando los partidos independentistas y el propio PSOE insinuaron la existencia de lawfare en España; maniobró para silenciar a los fiscales del TS que a diferencia de él sí veían la investigación por terrorismo a Puigdemont; admitió responsabilidades en las órdenes a la Fiscalía Provincial de Madrid difundir, de manera ilegal, una conversación privada entre un fiscal y el abogado de Alberto González Amador, la pareja de Ayuso; impuso su criterio al Consejo Fiscal para no admitir la querella contra la Fiscalía de la pareja de Ayuso por los hechos anteriores y apartó del caso a la fiscal que sí veía admitir esa querella; el TSJM ha dado la razón a la fiscal díscola con García Ortiz y ha admitido esta querella; el ICAM le denunció por los hechos anteriores; y habría usado la Fiscalía para ocultar el ‘caso Koldo’ en plena campaña electoral del 23J.

Como diría Óscar Puente, es el “puto amo”. No hay Fiscal General del Estado que haya aglutinado tantas papeletas para bien dimitir o bien que le cesen, algo que viene reclamando insistentemente, entre otros, el Partido Popular.