20 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Todos contra Maza o cómo debilitar al fiscal general en pleno golpe separatista

El Fiscal General, hace unas semanas en el Congreso (EP)

El Fiscal General, hace unas semanas en el Congreso (EP)

Los fiscales Maza y Moix son clave en dos frentes: evitar que la corrupción se convierta en una causa general y frenar el Golpe de Estado en Cataluña. Eso explica el ataque que sufren.

(Artículo publicado originariamente el pasado 26 de mayo, que reproducimos por su plena vigencia e interés para entender el contexto actual).

 

¿Por qué todos los ataques se centran en el fiscal general? ¿Por qué después de que un Cándido Conde Pumpido se permitiese afirmar que los jueces no dudarían en arrastrar las togas por el polvo del camino de la negociación con los etarras -y no pasase nada- se reprueba a José Manuel Maza, simplemente por hacer aquello que le manda el estatuto del Ministerio Público?

En política -y esto lo es- rara vez ocurren casualidades. Y esta no será la excepción que confirme la norma.

El ataque a Maza y Moix no es casual: se trata de debilitar la respuesta a la secesión y la gestión apolítica de la corrupción

No se ataca al fiscal general por manosear la actividad fiscal. Por favor: vivimos en el país dónde el gobierno del Poder Judicial está designado a dedo por los partidos. En el país en el que los jueces y fiscales entran en los partidos y cargos públicos y salen de ellos para juzgar a quienes les quitaron de sus puestos.

Donde cargos judiciales hacen campaña por partidos, se enfrentan a ministros y vuelven a sus plazas para intentar llevarlos a los tribunales. Y no pasa nada. Y ahora va a resultar que es un escándalo que Maza dé órdenes en la Fiscalía, tal y cómo recoge el estatuto jerárquico del órgano que dirige.

Por supuesto que el ataque no es por eso. Ni el lanzado contra él, ni el lanzado contra el fiscal anticorrupción Manuel Moix.

Se trata de una batalla mucho más importante: la del miedo y los complejos. La de demostrar a los nuevos mandos de la Fiscalía que nos son ellos quienes tienen el poder de acusar o no en las instrucciones, sino la opinión pública dominante y creada. La de debilitar la posición de los dos cargos con más fuerza real en los dos frentes donde ahora se disputa todo el panorama político: la corrupción y el golpe separatista de la Generalitat catalana.

Freno al separatismo

Porque las decisiones que adopte Moix en las continuas acusaciones de corrupción serán decisivas para terminar de matar o no al PP y a los postulados liberal-conservadores. Porque de los últimos 300 casos judicializados por supuesta corrupción -y en los que ha participado la Fiscalía- sólo 18 han acabado con condena.

Es decir, 282 de 300 han acabado en la nada judicial, pero, eso sí, en la muerte política de los acusados y de su formación política. Y Maza y Moix pueden ser una amenaza para esa corriente enloquecida de disparar al aire sin indicios reales. Una bendita incógnita en la continuidad de esa corriente que se está cargando nuestra sistema político para dar paso a algo que no es política.

 

Manuel Moix, el Fiscal Anticorrupción al que también sitúan en la diana. De ambos depende en parte frenar la secesión o evitar las causas generales por corrupción

 

Y porque la postura que tome Maza sobre los actos ilegales de la Generalitat en su preparación del golpe separatista marcarán literalmente la voladura del orden constitucional. Porque si actúa sin complejos contra los cargos que dinamitan la unidad de España, la imperatividad de nuestras normas y el espíritu de la Transición habrá hecho el mayor favor a quienes defendemos un marco de convivencia pacífico y basado en el estado de derecho.

Pero si le falla el tobillo, es más que posible que, ante la ausencia de un frente político de bloqueo claramente mayoritario y definido, todo eso se vaya por el sumidero.

Todo de ley

Por eso les atacan. Porque se trata de marcar el territorio antes del gran combate. ¿Era cierto que Maza hubiese impedido actuar a las fiscales contra el ex presidente de Murcia para evitar que tocasen a Pedro Antonio Sánchez? En absoluto: el criterio fijado por Maza se basó en los informes de dos fiscales de Sala de la Secretaría General Técnica y de cuatro fiscales de Sala del Supremo, que desecharon las pretensiones por ausencia de justificación real. ¿Todos estaban confabulados?

¿Es cierto que Maza quisiera quitar al fiscal superior de la Región de Murcia, Manuel López Bernal, para frenar la investigación al ex presidente murciano? Pero si Díaz Manzanera, el nuevo responsable de ese cargo, ha mantenido las actuaciones y el cambio, que estaba pendiente ya previamente a la llegada de Maza, se hizo tras escuchar al Consejo Fiscal y con recomendación del propio López Bernal.

Pero si Maza recibió como herencia de su antecesora, Consuelo Madrigal, la convocatoria de un macroconcurso de 35 plazas, algunas de ellas pendientes desde hacía un año, y que no se había resuelto antes por la larga situación de interinidad con la que funcionó el Gobierno hasta la celebración de las últimas elecciones generales.

Es crucial que Maza y Moix aguanten la presión. Y que el Gobierno les respade de verdad. Hay mucho en juego

Todo ello sin contar con que un informe de la Inspección Fiscal elaborado un año antes y en época de Madrigal, reflejaba "prácticas que no pueden considerarse adecuadas" en relación con la apertura de diligencias en Murcia, su duración y la ausencia de peticiones de prórrogas.

¿Es cierto que Maza nombrase a Moix por las indicaciones de políticos del PP? Pero si dentro de ese macroconcurso estaba la plaza de la jefatura de la Fiscalía Anticorrupción, vacante por jubilación el pasado octubre de Antonio Salinas, y Moix fue el más respaldado por el Consejo Fiscal. ¿También forzó Maza la llegada a la edad de jubilación de Salinas?

¿Es cierto que Maza parase actuaciones en la Operación Lezo? Falso de nuevo: tan sólo reordenó los registros para que no se acumulasen en una macrocausa que dejase todo en un fango eterno como el que mantiene Gürtel desde 2007 y pendiente aún de sentencia. De hecho, los registros se llevaron todos a cabo tras escuchar y atender el criterio de la Junta de Fiscales.

Nada es cierto

Y tampoco es cierto que el fiscal general del Estado intentase apartar al fiscal Iañez del caso, como se filtró periodísticamente. De hecho, Maza ha renovado al fiscal de la operación Lezo, Carlos Iañez, en la plaza que ocupa en comisión de servicios en la Fiscalía Anticorrupción a petición del propio Moix.

Esperemos que Maza y Moix aguanten el pulso. Y esperemos que el Gobierno les respalde de verdad. Está en juego mucho más de lo que a simple vista puede parecer.

 

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