Del "chute de subvencionina" para Ximo Puig al veto a Vox en Elche

Carlos González, alcalde de Elche, y el presidente Ximo Puig

Carlos González, alcalde de Elche, y el presidente Ximo Puig

La discrepancia forma parte de una sociedad democrática, de una amistad saludable y de un país vigoroso, mantiene Enrique Martín tras la decisión del Gobierno local de Elx de vetar a Vox .

El abogado, periodista y consultor se puso la bata blanca de médico-político para tratar de (re) animar al presidente de la Generalita, Ximo Puig, al que vio en baja forma en la Noche de la Economía Alicantina. "Un discurso sin alma ni proyecto", según Enrique Martín que recetó a Molt Honorable un "chute urgente" de "subvencionina", el nuevo complejo vitamínico. "A sus hermanos (socialistas andaluces) les funciona muy bien", concluyó.

Esta semana, Martín muestra su perplejidad ante la decisión de la concejala de Elche Patricia Maciá,  "con su insoportable levedad intelectual", de vetar a Vox de las reuniones de presupuestos por no suscribir la declaración institucional contra la violencia de género.

"Lo dejaré claro: Vox debería matizar sus mensajes. los hombres defendemos a nuestras compañeras contra todo mal... Pero esto no significa que debamos apoyar el feminismo radical ni la abolición de la presunción de inocencia", apunta en su columna en El Mundo.  Martín resalta que el Partido Socialista no tuvo líneas rojas con Vox en la elección de la Mesa del Congreso. "Tampoco para negociar con los partidos golpistas catalanes, ni con racistas que nos consideran bestias taradas, ni para ensalzar a Otegi como un icono de la paz". 

Martín deja en su posdata el mensaje más acerado: "No puede haber patriotismo constitucional sin una constitución patriótica... El problema no es la Constitución del 78. Es España, estúpidos".

 

 

Comenta esta noticia