Santa Claus fue coronel durante la Guerra Fría

En las navidades de 1955 nació una tradición en las Fuerzas Aéreas norteamericanas que acaba de cumplir 63 años

La Nochebuena de 1955 no se presentaba tranquila. El turno de noche, aquel 24 de diciembre al mando del  coronel Harry Shoup, estaba a punto de comenzar en el Centro de Operaciones del Mando de Defensa Antiaérea de Norteamérica.

Era la época más tensa de la Guerra Fría, razón por la cual desde el Pentágono se decidió crear aquella infraestructura llena de radares, satélites y aviones en vuelo cuya misión era vigilar los cielos para poder dar una alerta temprana en caso de ataque de misiles soviéticos.

En la mesa del coronel, un teléfono directo con las más altas autoridades políticas y militares del país dormía callado. El único sonido en aquella sala eran los pequeños ecos de los radares y el ruido de las cucharillas de café removiendo las tazas del personal de servicio.

Harry Shoup estaba a punto de rellenar su parte de turno con el típico “Sin Novedad” cuando de repente aquel teléfono se despertó y sonó como jamás antes lo había hecho. Al otro lado del teléfono oyó la voz de una niña que tímidamente le preguntaba si era Santa Claus.

No sé qué se le pasó por la cabeza al coronel, pero supongo que es parte de la magia de la Navidad: “Sí, soy yo” contestó, dejando impresionada a aquella niña y a todo el pueblo de Colorado Springs que había escuchado la conversación en directo al ser emitida por una radio local.

¿Pero cómo alguien había podido conseguir el número directo a la mesa del jefe del Centro de Operaciones del Mando de Defensa Antiaérea de Norteamérica?

Pues resulta que una pequeña empresa de Colorado -y que patrocinaba un programa de radio aquellas navidades- invitaba a los niños a llamar a Santa Claus, y al publicar el anuncio donde debían llamar, cometieron el error de olvidarse un número y así “destaparon” el teléfono secreto del coronel.

Después de aquella niña vino otra, y luego otro niño. Todo Colorado comenzó a llamar y el coronel tuvo que desviar las llamadas entre el personal de servicio, dando la orden –además- de contestar a todos haciéndose pasar por Santa Claus.

Y para recordar aquella Nochebuena, todos los años el día 24 de diciembre, los operadores del Mando de Defensa Antiaérea de Norteamérica cambian sus prendas militares por disfraces de Santa Claus y reciben las llamadas de los niños.

Desde sus instalaciones ya no se vigilan posibles misiles rusos, pero sí amenazas terroristas como los terribles ataques del 11-S. En estas fechas, además, desde el Centro se monitoriza la llegada de Santa Claus que puedes seguir en tiempo real desde su página oficial.

Para los que no creen en la Navidad, les invito a que calculen las posibilidades de que omitiendo una cifra en un número de 6, se acierte otro número concreto de 5 dígitos.

Puede sonar raro, pero yo no tengo ninguna duda de que un coronel puede convertirse en niño en nochebuena. El día que no lo crea cuelgo el uniforme.

 *Experto en Seguridad y Geoestrategia.

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