14 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El "Gobierno a la portuguesa", otro invento desastroso de Sánchez e Iglesias

 

 

El sainete en que han convertido la política española dos líderes tan frívolos como Pedro Sánchez y Pablo Iglesias siempre se supera a sí mismo con cada nueva propuesta para aumentar el fracaso anterior, en un bucle eterno que desestabiliza al país desde que, ya en 2015, comenzaran los pactos entre ambos.

Resulta sorprendente que un espectáculo como el que ambos dan haya sido premiado en las urnas, al menos para el PSOE, lo que confirma la necesidad de una reorganización del centroderecha: es su incapacidad para entenderse preelectoralmente, más que el éxito de Sánchez, lo que explica que un dirigente con los dos peores resultados de la historia de su partido y el peor que nunca alcanzó un presidente investido (si finalmente lo logra) parezca hegemónico al lado de sus rivales.

¿A la portuguesa?

El último invento es el llamado "Gobierno a la portuguesa", que no es sino la redefinición del "Gobierno de cooperación" que se sacó de la chistera el PSOE para lograr que Podemos le apoyara sin entrar en el Ejecutivo. Si eso fracasó hace unos días y además se experimentó ya entre la moción de censura y las Elecciones Generales del 28A, ¿a qué viene resucitarlo con un simple cambio de nombre?

Si Sánchez no tiene un acuerdo duradero y estable con nadie, debe renunciar a la investidura y convocar Elecciones

Si al final prosperase la iniciativa, lo cual solo pasará si a Iglesias le da más miedo acudir a las urnas que convertirse en un apoyo gratuito del PSOE, el pronóstico de ese Ejecutivo no puede ser más desastroso: un Gobierno con solo 123 diputados intervenido, a la vez, por un socio indignado por su exclusión y un ramillete de partidos independentistas dispuestos a sacar todo el partido de la debilidad del presidente.

No es serio. La coalición que desecharon ambos partidos no promete nada bueno, pero la alianza ocasional es todavía peor. Lo sensato, dentro de la insensatez que predomina en la acción de PSOE y Podemos, es no inducir al Rey a convocar una nueva ronda de contactos ni acudir a otra sesión de investidura si no es con un pacto de legislatura claro y estable.

Elecciones

Si Sánchez e Iglesias son incapaces de llegar a ese punto, deben disolverse las Cámaras y convocarse de nuevo Elecciones. Por indiciario del fracaso institucional que supone celebrar comicios por cuarta vez en cuatro años, al menos se concedería a los españoles la oportunidad de enmendar a estos irresponsables o de reforzar a uno de ellos para que su batuta deje de desafinar.

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