22 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Entrevista exclusiva a Puigdemont desde la cárcel: "Mariano, que era de broma"

Puigdemont, mirando un codillo

Puigdemont, mirando un codillo

El president detenido revela que acabó en Alemania sin querer: "Salí a por tabaco y me lié". Y además dirige un mensaje a La Moncloa y otro al conjunto de los catalanes.

 

 

El Pato Cojo ha logrado colarse en la cárcel alemana donde está preso Carles Puigdemont, al que ha podido entrevistar en rigurosa exclusiva durante media hora larga. Sólo el comienzo del partido entre España y Argentina, que el expresident quiso ver "para ver a Messi" interrumpió una charla que dará que hablar por sus sorprendentes revelaciones.

- President, ¿cómo estamos de ánimo?

- A usted le veo bien, yo tengo mis ratos.

- No se crea, ser un Pato y hablar es difícil de digerir. Todo el mundo espera que diga cuac cuac y a mí me lo que me sale es preguntarle cómo se dejó pillar usted de una manera tan tonta.

- Si le digo la verdad, salí a por tabaco en Finlandia y me lié. Cuando quise darme cuenta estaba en una gasolinera en Alemania. Que si rotonda para arriba, que si rotonda para abajo, te vas dejando llevar y mire el resultado.

- ¿Pero está bien atendido en la cárcel?

- Le digo una cosa, al menos es gratis. Lo de Waterloo me tenía frito. Sólo para calentar el casoplón se me iba un pico, y los recursos de la República no son ilimitados. Por ese lado me viene bien, estaba hasta los mismísimos huevos de asomarme a la ventana y ver a Boadella imitándome o a reporteros del De luxe preguntándome si había encontrado el amor en Bélgica.

No fui a Alemania a propósito. Salí a por tabaco y me lié con tanta rotonda

- Aquí no le molestan, claro.

- No, aquí no tienen ni puñetera idea de quién soy. Un preso muy entrañable de dos metros me preguntó el primer día si era Harry Potter de mayor, pero nada más. Lo entendía porque hago magia, además. ¿Le hago un truco?

- Cuac, digo por supuesto, president.

- Hop hop hop aquí saco de la chistera una resolución de la ONU apoyando a los presos políticos.

- Es de Sudráfica, president, del año 90.

- Mandela me inspira. Y El Dioni también. La combinación de resistencia a la represión y de habilidad para la fuga que aprendí de los dos ha hecho de mí lo que soy.

- ¿Un tío en la cárcel?

- No, un mártir irreductible. Aunque estoy dispuesto a olvidarme del tema si Carlos Herrera deja de llamar Gerona a Girona.

- ¿Se arrepiente de algo?

- No, en principio no. O quizá sí, espere que piense.

- Tiene treinta años para pensar, no tenga prisa, president.

- Si todo volviera al principio, quizá sí cambiaría de peluquero. Creo que no me favorece del todo.

- ¿Y ahora qué, president?

- Pues mire, yo voy a cenar codillo y a ver a España contra Argentina. Pero por Messi.

- Me refiero a ahora qué en Cataluña.

- Ah, no sé, me pilla lejos y me he quedado sin coche. Además no se puede entrar, los muchachos han cortado las autovías, tampoco sé muy bien para qué si le digo la verdad.

 

El reo envía esta imagen a Rajoy recordando viejos tiempos para que le perdone

 

- ¿Le parece mal la violencia entonces?

- Por supuesto. Salvo que sea en legítima defensa, por placer o por romper cosas. Yo la condeno siempre, con las excepciones que le comento y todas las que usted quiera añadir.

- ¿Cree que al final le van a juzgar por rebeldía?

- Pues me sorprendería mucho. Mi madre siempre me decía que era un soso. Lo más rebelde que hice de chaval fue ver una película para mayores de 18 años cuando yo tenía 21. Espero que esos antecedentes se tengan en cuenta a la hora del juicio.

- President, ¿no le parece que todo esto era innecesario?

- Pues mire, la verdad es que un poco  sí. Yo debía estar ahora poniéndome como un tejón de gambas de Garrucha y estoy aquí aguantando las ventosidades nocturnas de un montón de presos a favor de la unidad de España. ¿Y total para qué? Pero no es fácil frenar. Tú empiezas en un bar diciendo que la República Catalana es una necesidad y, cuando quieres pararlo, tienes a los de Arrán quemando la estación del AVE y a Anna Gabriel pidiendo una habitación sin derecho a roce en Waterloo. Es todo muy loco, pero a ver quién es el guapo que lo para.

- ¿Algún mensaje a Rajoy?

- Coño Mariano, que era de broma. Un poco de humor, por favor.

 

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