23 de abril de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Un equipo europeo jamás podrá jugar en la NBA

Sólo Llull tiene nivel para competir en Estados Unidos.

Sólo Llull tiene nivel para competir en Estados Unidos.

La diferencia es tan abismal entre ambos continentes que resulta imposible pensar en un equipo mayoritariamente compuesto por europeos que pudiera sobrevivir en la NBA.

Se dicen alegremente muchas cosas: que los mejores equipos europeos podrían competir sin problemas en la NBA, que podría haber una división europea de la liga americana e incluso que hasta el Real Madrid, equipo al que admiro con locura, podría aspirar a PlayOff. Y mira, oye, pues lo siento, pero no.

No tenemos ni puta idea de la NBA, básicamente porque no la vemos, pero nos creemos a Tomás Roncero cada vez que tuitea sobre un Real Madrid ganando a los Bulls de Jordan

Como país chovinista que somos tendemos a infravalorar el producto extranjero y a ensalzar los valores del nuestro. Es culpa, sobre todo, de la prensa, que nos vende la NBA como un compendio de mates, pasos, triples lejanos y highlights varios, pero también es culpa nuestra, que compramos mala mierda. No tenemos ni puta idea de la NBA, básicamente porque no la vemos, pero nos creemos a Tomás Roncero cada vez que tuitea sobre un Real Madrid ganando a los Bulls de Jordan. Hay que cuidar los referentes en los que nos fijamos, ¿habéis oído a algún experto o simplemente un seguidor acérrimo de la NBA defender que sí, que un buen equipo europeo podría competir allí? Pues eso.

Un equipo europeo no tendría hueco, ni cabida, ni sentido en la liga norteamericana de baloncesto. Sencillamente sería sodomizado

Un equipo europeo no tendría hueco, ni cabida, ni sentido en la liga norteamericana de baloncesto. Sencillamente sería sodomizado. Podría malvivir siendo el peor equipo de la liga, o sea, un Estudiantes de tres al cuarto. Serían aplastados físicamente; por el poderío físico que aquella raza ejerce sobre nosotros, y también por intensidad y frecuencia de partidos: largos y muy constantes, con pocos entrenamientos y muchos viajes.

Prueba de ello es que los mejores jugadores europeos de los últimos tiempos, cojamos los últimos 15 años por ejemplo, no han tenido cabida allí. Nando de Colo no jugaba ni diez minutos en Toronto; Spanoulis fracasó estrepitosamente; Diamantidis, consciente de sus limitaciones, ni se ha atrevido a ir; Navarro, que aunque las metió, quedó patente y él fue consciente de que no encajaba allí; Jasikevicius, que tampoco encontró su hueco en la NBA; o el mismo Rice, que aquí ha ganado una Euroliga él solo y que allí ningún equipo se ha planteado darle una oportunidad. El único que podríamos destacar sería Nocioni (que no es europeo, aunque lo queremos como tal), que sí que hizo carrera allí, aunque nunca llegó a dominar aquel baloncesto como lo hizo y lo hace aquí. Excepciones las hay, por supuesto, y ya os vais a encargar vosotros de sacarlas, así que os dejo esa tarea.

Solo Llull tiene nivel para competir en Estados Unidos

Por ejemplo, si nos centramos en el Real Madrid actual, del que algún atrevido dice que podría jugar sin problemas en la NBA, mi opinión sincera, a pesar de mi ultra madridismo confeso, es que solo Llull tiene nivel para competir en Estados Unidos. El resto o ya han venido rebotados de allí o no están o no han estado porque no tienen hueco. Ni lo tendrán.

No es un debate sobre si el baloncesto europeo es mejor, más entretenido, más táctico o, sencillamente, sobre si es más baloncesto. El debate es si un equipo europeo podría jugar en la NBA y la respuesta es un no rotundo. Porque si debatimos sobre qué baloncesto me gusta más os diré que el europeo, me divierto mucho más con un Madrid-Olympiacos que con un Cleveland-Chicago. Tenemos un baloncesto, a mi parecer, más rico y más sano. Y a unas horas más decentes. La NBA me parece muy larga, los partidos se hacen interminables e incluso dentro del propio partido hay tiempos muertos tan extensos que te da tiempo a leer la trilogía de Dan Brown.

 

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