| 04 de Julio de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Marisa Ayesta y Javier Trigo durante la presentación del libro
Marisa Ayesta y Javier Trigo durante la presentación del libro

"Dios es deportista", de Javier Trigo

Esfuerzo, competitividad sana, vida interior, generosidad, socialización, crecimiento personal o trabajo en equipo son algunos de los valores que el autor revela como un don de Dios

| Marisa Ayesta Edición Alicante

El 'librofórum Curricán 21' ha celebrado este viernes un nuevo encuentro, en la Casa Bardín del Instituto Juan Gil-Albert, con el recién estrenado escritor Javier Trigo, quien ha comenzado su andadura en el mundo editorial con el libro 'Dios es deportista' (Eunsa).



En esta obra, inspirada en la doctrina de la Iglesia sobre el deporte -y en concreto de los tres últimos Papas-, Trigo va revelando, a través de una veintena de anécdotas reales, cómo el deporte, al igual que el juego, es un don de Dios para el hombre con el objetivo de que aprenda; un elemento pedagógico, como se va desgranando a través de las páginas, para los valores, el esfuerzo, la competitividad sana, la vida interior, la generosidad, la socialización, el crecimiento personal, el trabajo en equipo, etc.

Con una simpatía desbordante, entrelazando anécdotas con chistes, mientras soltaba perlas de gran profundidad religiosa, Javier Trigo declaró que el mensaje de su libro era tan básico como indispensable: que el deporte bien entendido es tan bueno para el hombre como necesario.


El autor, director gerente del Instituto Navarro de la Juventud y el Deporte, ha añadido, tras cada anécdota del libro, unos puntos que invitan a reflexionar sobre las enseñanzas que aporta y apoya estas consideraciones con citas eclesiásticas referentes a las actividades deportivas.

"Dios es deportista", ilustrado por la mujer de Trigo y una de sus hijas, con dibujos sobre las historias, es, según sus palabras, el resultado de un trabajo en familia, así como el título es el producto de intensos debates en casa, para terminar configurándose como la principal tesis que sostiene la obra: el Dios creador de todas las cosas es también todo lo que crea; si ha creado el deporte, es porque es deportista también.

Satisfecho de esta su primera incursión en el mundo de las letras, asegura que ya ha comenzado su segunda obra y ha avanzado que el título será: "El demonio no es deportista".