| 08 de Diciembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Puig se compromete a revisar el permiso de ampliación de piscifactoría de Calpe

El presidente de la Generalitat ha hablado con la alcaldesa de Calpe, Ana Sala, y ha destacado a ESdiario que “hay que buscar una solución que no perjudique al municipio”

| A. Maestre / A. E. Edición Alicante

El Foro ‘Medio Ambiente, Economía y Sostenibilidad’ celebrado por ESdiario el pasado 3 de noviembre en el hotel Suitopía de Calpe, donde se reunieron todos los sectores sociales, vecinales, comerciales, empresariales, ecologistas y políticos del municipio, ha puesto de manifiesto el gran consenso social que hay en contra de la ‘invasión’ de la piscifactoría que la empresa Avramar está ampliando. De las seis jaulas iniciales, la empresa tiene permiso para instalar 45 jaulas, lo que está provocando la indignación de vecinos, hosteleros, ecologistas y de toda la sociedad calpina, que lamentan que la falta de legislación concreta permita estas invasiones a un espacio donde se encuentra el Peñón de Ifach, declarado Paraje Natural Protegido.

 

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, ha declarado a este diario que van a estudiar esta situación, y ha insistido en que “hay que buscar una solución que no perjudique al municipio, y a la vez permita a la empresa desarrollar su actividad”.

Puig ha mantenido una conversación con la alcaldesa de Calpe Ana Sala, con la que se ha encontrado en la feria World Travel Market de Londres, donde ambos estuvieron la semana pasada. Allí, la alcaldesa calpina le ha explicado al jefe del Consell la situación por la que se atraviesa en el municipio, con un gran consenso social, por encima de ideologías políticas, y donde todos los sectores de la localidad temen por el futuro de su bahía.

 

La legislación va por detrás

En este, como en otros muchos casos, la legislación va por detrás de la realidad social. Como ya ocurriese en los años 70 con la permisividad urbanística en la misma orilla de la playa y en lugares costeros hoy no permitidos, la instalación de las jaulas de criaderos de peces en lugares que impactan a la vista, a las actividades de ocio y a la calidad del agua de la playa puede generar la frustración de las generaciones futuras.

Llenar la bahía de Calpe –y otros municipios- de macro-granjas de pescado no parece la solución más sostenible para la sociedad, aunque sea la más económica para las grandes empresas que explotan este tipo de negocios en el litoral mediterráneo.