Gran comienzo de la temporada de cría del lince ibérico con un parto de trillizos
Las imágenes que llegan del Centro de Cría de Lince Ibérico La Olivilla de Jaén son reflejo del éxito en la reproducción, con un parto muy poco habitual con tres cachorros.
Imágenes de una camada de tres cachorros de lince ibérico.
Guara, una hembra nacida en 2009 en las instalaciones del Centro de Cría de Lince Ibérico La Olivilla en Santa Elena (Jaén) , ha dejado unas imágenes que transmiten esperanza en las medidas de conservación de este animal y el éxito en el arranque de la temporada de cría 2025. La hembra en cuestión empezó el pasado domingo su labor de parto con la presencia del macho, Fado, y ha dado a luz a tres cachorros de lince, según han informado desde la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.
Nacieron "tres cachorros aparentemente sanos", a los que la madre "está atendiendo con toda su experiencia en el mismo cubil en el que ella nació hace ahora 15 años", han trasladado desde el centro, donde han expresado su sorpresa por "el tamaño de la camada, ya que hasta el momento ha sido más frecuente que hembras de su edad gestaran un único cachorro". "Con este parto damos por inaugurada la temporada de cría 2025 en el Centro de Cría La Olivilla", han señalado.
El vídeo del parto de la hembra de lince ha sido compartido por el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, que ha calificado el nacimiento múltiple como "una estupenda noticia" a través de su perfil en la red X. "Andalucía sigue a la vanguardia de la protección de su medio natural", ha destacado en su publicación, acompañada de un vídeo en el que se puede ver a la hembra con sus cachorros.
El centro de Jaén ha sido clave en la recuperación del lince
El Centro de Cría de Lince Ibérico La Olivilla entró en funcionamiento en 2007 y, desde entonces, ha logrado reintroducir en el medio natural a casi un centenar de ejemplares, de los que 90 han nacido en él, según los datos aportados el pasado octubre por la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García, durante una visita a las instalaciones.
La Olivilla cuenta con una quincena de trabajadores y tiene 23 instalaciones. Cada una consta de alrededor de 1.250 metros cuadrados y, entre ellas, destacan los cercados para ejemplares reproductores y de entrenamiento de cachorros para ser liberados en el medio natural, así como otras que se utilizan para albergar temporalmente ejemplares de vida libre que lo precisen.
Se trata de un centro que mantiene la vegetación autóctona propia de la zona, junto a otros cinco edificios destinados a clínica-laboratorio, oficinas, crianza artificial de cachorros, cuarentenas y alojamiento de personal.
Además, en la ladera que hay frente a las instalaciones de reproductores, se ubican otros tres recintos más grandes, de cerca de 2.300 metros cuadrados de media, destinados a mantener ejemplares extraídos del medio natural, antes de ser trasladados o reintroducidos de nuevo.