El error garrafal que llevó a confundir dos cadáveres que tuvieron un final no deseado
Se incumplió el protocolo de identidad y provocó que se entregaran los cuerpos cambiados a las familias, e incluso uno de ellos fue incinerado en contra de la voluntad de los familiares.
Instituto de Medicina Legal JUNTA DE ANDALUCÍA 17/8/2024
Desde ESdiario nos hicimos eco en octubre de 2024 de un suceso que tuvo lugar en Cádiz, donde confundieron a dos cadáveres a la hora de entregarlos a las correspondientes familias y como consecuencia no se cumplió la voluntad de los fallecidos.
Ahora se ha esclarecido lo ocurrido una vez de que el Instituto de Medicina Legal de Cádiz ha reconocido un "incumplimiento" en el protocolo de identidad de entrega de dos cuerpos que fueron confundidos por error, a pesar de ser de distinto sexo, y entregados a familiares opuestos, resultando que uno de ellos, el hombre natural de Málaga, fuera incinerado indebidamente cuando la voluntad de sus allegados era ser enterrado.
Andalucía
Confunden dos cadáveres y truncan los deseos de las familias para darles sepultura
Manuela Herreros
En las conclusiones del informe del IML se detalla que el error se dio "tanto en la actuación del técnico en anatomía patológica como en el operario de la funeraria" que debía trasladar el cuerpo, y que esto "ha conducido a la comisión de error con entrega de cadáver distinto del cuerpo", derivando en que el crematorio de Barbate incinerara el cadáver que no debía.
Un final no deseado
El incidente se produjo en octubre de 2024 tras el fallecimiento de un hombre malagueño en El Puerto de Santa María (Cádiz), cuyo cuerpo fue trasladado al IML de Cádiz para practicarle la autopsia en el Servicio de Patología Forense. Así, este organismo admite en su informe que el cuerpo de esta persona se entregó "por error" a la funeraria de otra familia procedente de Barbate, debido a una "confusión de su identidad por un técnico en anatomía patológica" que presta sus servicios profesionales en el citado servicio.
Esta confusión llevó a la incineración del hombre, siendo velado por otra familia en un tanatorio de Barbate y "contraviniendo los deseos expresos del difunto y su familia, quienes habían organizado su entierro y no deseaba ser incinerado", como ha indicado el abogado Damián Vázquez, encargado de presentar la denuncia a través de los servicios jurídicos de la Asociación 'El Defensor del Paciente'.
Así, en el relato cronológico de los hechos se indica que los cuerpos llegaron el mismo día pero a distintas horas al IML, se le practicaron las autopsias pertinentes y al día siguiente se hizo entrega del cuerpo erróneo --el del hombre-- a la familia de Barbate, sin que entonces se notase el intercambio. Así, el cuerpo del malagueño, que debía ser enterrado, fue incinerado al ser confundido con el de la mujer.
Ni el técnico de anatomía patológica ni el operario de la funeraria confirmaron la identidad
El IML sitúa el error "en el momento en el que el técnico en anatomía patológica hace entrega del cadáver de hombre en lugar de entregar el cadáver de la mujer a operarios de la funeraria --de Barbate-- sin llevarse a cabo la confirmación de identidad del cuerpo retirado mediante comprobación de datos recogidos en la leyenda del sudario o en la cremallera de cierre del mismo, así como la pulsera identificativa".
Además, se señala que tampoco se lleva a cabo "un simple reconocimiento visual, a pesar de quedar registrada documentalmente tanto la firma del técnico en anatomía patológica que entrega el cadáver como del operario de funeraria que lo recepciona y procede a su traslado al tanatorio de Barbate para incineración".
Así, se advierte que "procedieron a firmar en el documento de salida y entrega de cuerpos del Servicio de Patología que habían realizado el protocolo de identidad cuando no lo hicieron, entregando el cuerpo de un hombre en vez del cuerpo de una mujer".
El error en la identificación se evidenció un día después del intercambio en el Servicio de Patología Forense del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Cádiz, cuando debía entregarse el cuerpo del hombre a la funeraria para su traslado a Málaga, y notando entonces que era el de la mujer de Barbate.