La tensión por la mezquita de Sevilla no se apaga: Vox pasa a la acción para detener el proyecto
La formación de Abascal ha recurrido la licencia de obras otorgada por el Ayuntamiento gobernado por el PP a la Fundación Mezquita de Sevilla para construir un centro islámico.
Recreación del proyecto de centro cultural islámico, con su minarete en primer plano, obra de Vázquez Consuegra.
Las vacaciones han terminado y no han servido para acercar posturas entre el gobierno del Partido Popular en el Ayuntamiento de Sevilla y Vox sobre el proyecto de la Fundación Mezquita para construir un centro islámico en el barrio del Polígono Sur de la capital.
El curso político se despidió con fuertes discrepancias entre el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz (PP-A) y la formación de Vox, y aunque el regidor apuntó a que el descanso vacacional serviría para rebajar la tensión, eso no se ha producido.
Diseño de la mezquita proyectada en una parcela del Polígono Sur de Sevilla.
Vox ha recurrido la licencia de obras otorgada por la comisión de Urbanismo el pasado 28 de julio de 2026, al considerar que el Ayuntamiento ha tramitado como centro cultural un proyecto que, según la formación de Abascal, presenta elementos y dimensiones propias de un centro de culto religioso.
Por ello, han presentado un recurso a la alzada en el que solicita que la licencia sea "declarada nula", así como la "suspensión cautelar inmediata" de la eficacia de la misma y de cualquier habilitación para iniciar las obras hasta que no haya resolución firme.
Las pegas de Vox al proyecto de Fundación Mezquita
La actuación autorizada contempla un edificio de tres plantas sobre rasante y sótano, además de un minarete de 30 metros de altura. El programa incluye salas de oración diferenciadas para hombres y mujeres, zonas de abluciones, zona del imán, patio y jardín de mezquita, sala de conferencias, salón multiusos, cocina industrial, cafetería, tienda, espacios de coworking, aulas, biblioteca, oficinas, alojamientos comunitarios y aparcamientos, destaca el comunicado.
Al respecto, Vox cuestiona que el uso religioso pueda considerarse "meramente complementario". No en vano, uno de los principales motivos del recurso es la contradicción que, a juicio de este partido político, existe entre la denominación y calificación del proyecto y su configuración material. "El promotor sostiene que la actuación no constituye un centro de culto, sino un centro cultural y social en el que la mezquita tendría un carácter coadyuvante o complementario. Sin embargo, el proyecto incorpora, entre otros elementos, salas de oración diferenciadas, zonas de abluciones y un minarete".
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Para Vox, esta circunstancia obliga a determinar "de manera expresa, motivada y verificable" cuál es el uso principal real del complejo y, en función de esa determinación, "qué régimen urbanístico resulta aplicable". El recurso pone además el foco en las propias dimensiones del proyecto. Según los datos incorporados al expediente y recogidos por Vox, "se atribuye a la mezquita una volumetría de 10.799 m2, frente a 6.680 m2 correspondientes al centro cultural".
Según los cálculos aportados en el recurso, la mezquita dispone de 1.144 m2 de superficie útil, por lo que el límite del 40% se situaría en 457,6 m2. "Sin embargo, únicamente los alojamientos y sus accesos alcanzarían, según el citado recurso, 551,8 m2, equivalentes al 48,2% de la superficie de culto". Vox considera que este dato constituye una "cuestión esencial" que debería haber sido analizada "expresamente" antes de conceder la licencia.
Los alojamientos motivo de impugnación
Otro de los motivos del recurso se refiere a los once alojamientos previstos en el proyecto. Así, Vox cuestiona que "puedan ser considerados simplemente 'alojamientos temporales' vinculados al bienestar social". El recurso de alzada señala que el propio arquitecto llega a calificarlos como 'viviendas' y que "se organizan de manera independiente para garantizar su autonomía funcional".
Vox también pone en tela de juicio la incorporación al complejo de diferentes usos de carácter terciario, entre ellos, cafetería, tienda, coworking y oficinas. "No consta una justificación suficiente de su compatibilidad con la parcela dotacional ni un análisis específico que determine si estos usos son realmente coadyuvantes de los fines dotacionales previstos y si contribuyen a mejorar las condiciones urbanas de la zona".
Otro de los motivos alegados por Vox es la ausencia de un Estudio de Detalle. El recurso sostiene que la parcela constituye una "manzana completa" y que, conforme al artículo 6.6.4 del PGOU, las condiciones de posición y forma de la edificación "deberían fijarse mediante este instrumento de planeamiento".
El recurso presta especial atención al minarete de 30 metros, dado que el planeamiento "no establece una altura expresamente grafiada", esta "debe responder a las necesidades del equipamiento y a las características del entorno". A su juicio, ni el proyecto ni los informes municipales "ofrecen una motivación urbanística suficientemente objetiva para justificar esa altura", al tiempo que reclama, además, una justificación específica y suficiente.
Vox pone toda la carne en el asador para impedir el proyecto
Durante este tiempo, desde el Ayuntamiento han defendido que el proyecto que se prevé en un terreno privado cumple con la normativa urbanística y que no otorgar la licencia sería "incumplir la ley". Sin embargo, Vox considera que los informes "no resuelven de forma suficientemente clara cuestiones esenciales como el uso principal efectivo del complejo; la aplicación del límite del 40% previsto para los centros de culto; la naturaleza urbanística de los alojamientos; la compatibilidad de los usos terciarios incluidos en el proyecto, y el aforo y las condiciones de evacuación".
Pero además, el recurso plantea también una cuestión relativa a la igualdad entre hombres y mujeres. "Si el proyecto se presenta urbanísticamente como un centro cultural y no como un centro de culto, la existencia de salas de oración diferenciadas para hombres y mujeres debería analizarse también desde la normativa general de igualdad y no exclusivamente desde la perspectiva de la libertad religiosa". Por este motivo, solicita que se recabe informe del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) sobre esta cuestión.
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