| 05 de Diciembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la reunión que mantuvo con el presidente andaluz, Juanma Moreno, en Moncloa en el mes de julio.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la reunión que mantuvo con el presidente andaluz, Juanma Moreno, en Moncloa en el mes de julio.

Moreno hace 'girar la cara' a Sánchez, obligándolo mirar a Andalucía

El debate fiscal que ha desatado el presidente de la Junta de Andalucía con su eliminación de impuestos ha provocado el desembarco de ministros en la región para hacer campaña contra el PP.

| Manuela Herreros Andalucía

La semana ha estado cargada de titulares del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (PP-A) con su batería de medidas de la sexta rebaja fiscal, porque aunque de lo más se hable sea de la supresión del impuesto de Patrimonio, hay otras medidas de mayor calado que han quedado en un segundo plano, como la bajada del IRPF o la eliminación del canon del agua para los andaluces.

Así, Moreno ha provocado un huracán mediático y político con epicentro en Andalucía. El líder popular parece que logra el objetivo de que la imagen de la región cambie y sólo ha necesitado cuatro años y poco más de un mes de esta legislatura para que su voz se escuche fuera de las fronteras autonómicas. También está forzando que se atiendan sus reclamaciones porque la financiación de las comunidades o la sequía también ocupan un primer plano informativo y en ese camino piensa mantenerse el presidente de la Junta.

"Andalucía tiene la ambición de ser protagonista", afirmaba este viernes Moreno, que ha reivindicado la "capacidad" de la comunidad autónoma para "marcar la agenda política nacional".

 

Pero este protagonismo inusual, a no ser por la corrupción de los anteriores gobiernos socialistas que aún lastran la imagen de Andalucía, ha desatado las reacciones de otros presidentes autonómicos, como el de Cataluña, y más aún del Gobierno de Pedro Sánchez, que se ve obligado a prestar atención a una Andalucía que en los últimos años solo ha castigado por no estar en manos de su partido.

Los ministros del PSOE desembarcan en Andalucía

Tan evidente es el pánico que cunde en el PSOE que esta semana se ha producido un desembarco de ministros en la región. Se ha asemejado a la reciente campaña electoral andaluza y este viernes cinco de ellos han estado en diversos actos repartidos por las provincias para defender las políticas de Sánchez frente al modelo fiscal de los populares. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en su tierra, Sevilla; el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, en Córdoba; el ministro de Agricultura, Luis Planas, en una reunión del PSOE también en Córdoba; la responsable de Transportes y Movilidad, Raquel Sánchez, en Jaén; y Margarita Robles, ministra de Defensa, en Rota (Cádiz).

Los socialistas se vuelven a repartir el territorio para intentar dañar al PP de Moreno, más aún tras los nefastos resultados de las autonómicas y con el temor de que se repitan en las elecciones municipales de mayo.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.

Pero no les va a resultar fácil porque Juanma Moreno lanza un mensaje al que no estaban acostumbrados los andaluces, resignados a encabezar la listas de paro y mostrándose como una región subsidiaria del resto del país. "Tenemos que producir en los andaluces entre todos un cambio de mentalidad", desde la premisa de que "Andalucía es una potencia en sí misma", que "tiene capacidad, talento y fortaleza para marcar la agenda política nacional, estar entre las comunidades autónomas más grandes" y "definir nuestro peso demográfico y económico también en la escena nacional e internacional".