Henar Álvarez averigua por qué Paula Vázquez nunca ha hecho un programa de corazón y cómo lo logra
La presentadora gallega está de nuevo en la cresta de la ola de la televisión y ha aprovechado su momento de gloria para confesar cuál es uno de los secretos de su éxito, ahora en TVE.
Paula Vázquez en "Al Cielo con Ella" de RTVE Play.
Después de algún tiempo en un discreto segundo plano, aunque siempre sin dejar de trabajar, Paula Vázquez lleva ya mucho de vuelta a la primera línea televisiva gracias a su trabajo en TVE. Copando titulares cada semana por su labor al frente de Bake Off: Famosos al Horno ahora está de máxima actualidad porque será la encargada, junto a Inés Hernand y Ruth Lorenzo, de presentar las tres galas del Benidorm Fest 2025 en horario de máxima audiencia. Aprovechando el inmejorable momento de la gallega, Henar Álvarez la sentó en su programa de RTVE Play Al cielo con ella.
Vázquez mostró su cara más sincera admitiendo que no se siente cómoda dentro del mundo del corazón, un tipo de contenido en el que nunca ha querido participar: "Nunca he querido hacer corazón, me niego a hacerlo porque me parece que es lo más machista que hay. Nunca he visto una revista donde en la portada haya un tío, y si lo hay es porque es el hijo de una famosa o el marido de una mujer conocida", defendió asegurando que se niega "a juzgar la vida de una mujer, pero antes era muy normal".
Hasta tal punto llega su convencimiento al respecto, que confesó a Álvarez la cláusula que ella exige cada vez que firma un contrato para televisión: "Yo tengo una cláusula de objeción de conciencia donde digo que no hablo de la vida privada de ninguno de mis concursantes. Así sea una persona que viva de las revistas. Me da igual".
Y es que en algunos programas le han pedido que pregunte cosas a sus invitados que ella se ha negado a preguntar: "Me interesa lo generosa que es por darnos sus derechos de imagen mientras está en el programa, y solo hablo del programa. Me ha pasado alguna vez eso de oye, pero pregúntale si su marido cocina. Y es como mira, baja y pregúntalo tú. Así que sí, tengo objeción de conciencia".
En cuanto a la manera en la que descubrió que podía imponer este tipo de condiciones en sus contratos, Paula explicó que lo supo cuando una compañera de trabajo le comentó que ella era objetora de conciencia porque no editaba toros: "Tú puedes ser periodista y decir esto no lo hago. En realidad no pido cosas que serían más obvias como un camerino. Yo pido mi cláusula de objeción de conciencia. Yo sí creo en el entretenimiento", sentenció.