el proceso empezó en 2022
Los Saboya pierden ante la justicia italiana: la República no les devuelve 'las joyas de la corona'
El novio de Adriana Abascal ha anunciado que junto a sus tías, una de ellas primer amor de Juan Carlos I, recurrirán al Tribunal Europeo de Derechos Humanos en un proceso que recuerda al vivió Constantino II contra las autoridades republicanas griegas.
Adriana Abascal y Filiberto de Saboya.
Manuel Filiberto de Saboya, rey destronado de Italia, de actualidad por su relación sentimental con la socialité mexicana Adriana Abascal, está enfrentado con la República Italiana desde hace tres años por las propiedad del joyero real que se guardan en Banco de Italia desde que en 1946 los italianos votaran a favor de la República como forma de Estado y botaran a los miembros de la Familia Real.
Fue en 2022 cuando el pretendiente al trono italiano se unió sus tías María Pía, Beatriz y María Gabriela (ésta última el gran amor de Juan Carlos I en su juventud) para reclamar legalmente la propiedad de las joyas. Lo que alegan es que las joyas nunca fueron propiedad del Estado y que constituyen una herencia personal de la reina María José (princesa de la casa real belga) esposa de Humberto I, el último rey italiano y abuela de Manuel Filiberto.
Marina Doria luciendo joyas junto a su difunto marido el príncipe Víctor Manuel de Saboya.
La principal prueba que aportan los Saboya es una nota mecanografiada firmada por el rey Humberto I que acompañaba al juego de joyas. "Confiado a la custodia del Tesoro del Banco de Italia para ser entregado a la autoridad competente", dice la nota. Los descendientes del monarca aseguran que esto es una prueba de que se buscaba era resguardar las joyas durante la II Guerra Mundial para evitar los saquero pero que la propiedad era particular de la familia. Una sentencia del 15 de mayo consideró que esta prueba era insuficiente.
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Sin embargo, el príncipe Manuel Filiberto y sus tías ya han anunciado que llevarán el asunto al Tribunal Europeo de Derechos Humanos para una última apelación. Una jurisdicción que, en el pasado, reconoció los derechos de propiedad del antiguo rey de los griegos, Constantino II, sobre los bienes confiscados por la dictadura de los coroneles. Un último recurso para los que en su día ocuparon el trono italiano. Los descendientes varios tuvieron prohibida la entrada en el país hasta los años 80. Hoy Manuel Filiberto es personaje televisivo del país. Incluso llegó a ganar la versión italiana de Mira quién baila.
El joyero de los Saboya
El rey Humberto I y su esposa la reina María José se llevaron consigo al exilio gran parte de las joyas de los Saboya. Entre ellas se encuentran al menos seis tiaras, incluida la Musy, que lleva el nombre del joyero de la corona que la fabricó en 1904 y que ahora está en posesión de la princesa de Nápoles, Marina Ricolfi-Doria, madre del actual pretendiente al trono. También está el conjunto de diamantes y turmalinas que lució Clotilde Courau, exmujer de Manuel Filiberto, un collar de diamantes y zafiros, un collar de esmeraldas, otro collar de diamantes y varias hileras de perlas. En 2007 la princesa María Gabriela subastó 41 piezas de joyas, algunas de las cuales heredó directamente de su madre, la reina María José.