Supervivientes sorprende con el ganador y Montoya arruina la gala a Telecinco
El famoso reality toca a su fin con una victoria inesperada, algo que provoca el enfado del más carismático de sus concursantes. Eso sí, Mediaset se apunta un éxito en audiencias
Un momento de la gala de anoche en Telecinco.
La isla ha hablado. El reality más extremo de la televisión ha bajado el telón con una de esas sorpresas que solo se cocinan a fuego lento, semana tras semana, hasta explotar en una final de infarto. Contra pronóstico, contra estadísticas y hasta contra las propias quinielas internas de Telecinco, Borja Domínguez se ha alzado como ganador de Supervivientes 2025. “Estoy en una nube”, decía con los ojos aún húmedos. “He intentado ser yo, no un personaje”. Y lo logró.
Su victoria ha sido tan inesperada como contundente. Batió, ni más ni menos, que a tres auténticos titanes del concurso: Anita Williams, Montoya y Álvaro Muñoz Escassi. Pero fue Montoya quien encajó el golpe con más dolor. No solo no ganó, sino que su salida dejó tras de sí un enfado monumental.
Jorge Javier lo verbalizó con ese tono que mezcla tele y confesionario: “Muchos pensaban que Montoya tenía la victoria en el bolsillo… pero la televisión siempre enseña que aquí no hay nada regalado”. No era un dardo, era una sentencia. El que llegaba como favorito acabó fuera del podio. Y no lo encajó bien.
El estallido de Montoya en directo
La tensión ya se mascaba en el plató, pero fue durante la primera prueba de la noche cuando Montoya explotó. Paró en seco el desafío para lanzar una acusación velada de trampas a Borja y Escassi. “Díselo todo, total, ya qué más da”, soltó mirando con desprecio al jinete. Nervios, frustración y el gusanillo de saber que el trofeo se le escapaba sin remedio.
Ya con el veredicto en la mano, Montoya intentó mantener la compostura, pero no pudo evitar derrumbarse cuando Jorge Javier, Vázquez con tono solemne, le dedicó unas palabras cargadas de afecto: “Has entregado tu corazón, sin guion, sin dirección… eso tiene un valor incalculable”. Lágrimas en plató. Montoya, por fin, abrazaba a sus padres tras semanas de aislamiento en Honduras. Y entre emoción y enfado, su historia se cerraba con una sensación amarga: se quedó a las puertas.
Quien sí salió reforzado fue Escassi, que convirtió su reencuentro con el clan familiar en un espectáculo en sí mismo. Su hijo, su hija Anna, su expareja Lara Dibildos y su actual pareja, Sheila Casas, se fundieron en abrazos, elogios y declaraciones que podrían formar parte de un manual de buenas relaciones postruptura.
“Mi padre es mi ejemplo, quiero ser como él”, dijo el pequeño entre lágrimas. Anna reforzó el mensaje: “Es la mejor persona que uno puede ser”. Escassi cerró el capítulo con un “yo ya he ganado”, como si necesitara recordarse que a veces el premio no lleva nombre en forma de cheque, sino en cariño acumulado.
Y el momentazo romántico se lo llevó, sin duda, su reencuentro con Sheila Casas. Entre beso y beso, la hermana de Mario Casas lo resumió todo con un “yo te amo” en directo. La pareja, que ha resistido el huracán mediático, parece salir más fuerte del concurso.
Anita, la melena y la emoción más sincera
La única mujer en la final, Anita Williams, se dejó el alma —y parte del pelo— en la aventura. Aunque no ganó, sí protagonizó uno de los momentos más sinceros de la noche al romperse al ver a sus seres queridos. “Me encantaría que estuviera mi hijo… me muero por verle”, confesó entre sollozos. Él no estaba físicamente, pero sí el calor de los suyos. Y eso, para ella, valía más que cualquier trofeo.
Montoya, siempre en el centro del foco, la despidió como solo él sabe: con un beso y un “te amo” en directo. Si lo suyo será una historia de amor más allá del plató o una chispa que se apaga con las cámaras, está por ver. Pero en la isla, ellos fueron la pareja.
Aunque la gran final se celebró en martes —el fútbol manda, también en Mediaset España— Supervivientes 2025 no ha dicho aún su última palabra. El jueves, Sandra Barneda capitanea el reencuentro de finalistas. Y el domingo, Carlos Sobera pondrá el broche con el debate definitivo.
Lo que es seguro es que esta edición, como siempre, ha demostrado que en Honduras no gana quien más músculo tiene ni quien mejor discurso vende. Gana quien se mete en el corazón del público. Y esta vez, aunque Montoya lo rozó, fue Borja quien supo abrir la puerta.
Impresionante dato de audiencia
El concurso de la isla hondureña se despide de la audiencia arrasando, tal y como lleva haciéndolo durante toda la edición. La victoria de Borja en el reality de Cuarzo (Banijay Iberia) registraba un espectacular 25,9% de cuota de pantalla y seducía a 1.734.000 espectadores en el prime time y late night de Telecinco. Durante la jornada del martes 17 de junio de 2025, el formato fue el líder absoluto de su franja de emisión y mejoraba en 3,8 puntos el dato de su anterior edición. Además, se convierte en la final más vista en cuota y espectadores desde el año 2022.
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