ha fallecido a los 89 años
Los 10 hitos de Robert Redford en la historia del cine: del Nuevo Hollywood a sus parejas míticas
Durante años fue el símbolo del Nuevo Hollywood y dejó escenas para la historia junto a sus parejas cinematográficas: Barbra Streisand, Jane Fonda, Meryl Streep o Paul Newman. Además, dirigió ocho películas llegando a ganar el Oscar al mejor director en 1981.
Robert Redford en su plenitud.
La muerte de Robert Redford a los 89 años ha teñido de luto el mundo del cine y la cultura. Nombre vinculado al Nuevo Hollywood, una generación que intentó cambiar el paradigma del cine que se estaba haciendo en Estados Unidos. Aterrizó también en la gran pantalla en un momento en el que se estaba reescribiendo el erotismo masculino. Nombres como Sean Connery, Paul Newman o el propio Redford empezaron a convertirse en sex symbols, un posicionamiento que hasta ahora estaba restringido a las actrices. El conjunto de su carrera como actor, directos y productor son imprescindibles para entender medio siglo del séptimo arte.
Chismógrafo
Adiós a Robert Redford a los 89 años: el rebelde que reescribió la belleza masculina en el cine
David González
1.- Arrancar en el cine rompedor de los 60
A los 19 años viajó a Europa para intentar triunfar como artista plástico. La interpretación no estaba entre sus objetivos. En 1962 empezó a hacer pequeños papeles en la televisión y hacer teatro. Había empezado poco antes a estudiar interpretación porque pensaba que era un buen complemento para convertirse en escenógrafo. El triunfo en Broadway le abrió las puertas del cine con papeles secundarios en 1966 como Propiedad Condenada con Natalie Wood.
2.- Hacer pareja con Jane Fonda
En 1967 se unió a la hija de Peter Fonda para interpretar la versión cinematográfica de Descalzos en el parque de Neil Simon que ya había interpretado en Broadway. Ya habían coincidido un año antes en La jauría humana, pero fue en esta película donde cimentaron su fama como pareja. Tardaron más de una década en reunirse de nuevo. Fue el El jinete eléctrico (1979) de Sídney Pollack. En 2017 se reunieron de nuevo en Nosotros en la noche que estrenaron a bombo y platillo en el Festival de Venecia. Ese mismo año entregaron el Oscar a Mejor Película con un error en la gala que se convertiría en viral.
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3.- Y con Barbra Streisand
En 1973 hicieron historia con Tal como éramos (The way we were) de Sidney Pollack. La película producida por Columbia estuvo llena de tropiezos y problemas. Creada a mayor gloria de la Streisand que quería demostrar sus dotes dramáticas cuando ya era una estrella del cine musical, los productores querían una cinta romántica y rebajar la carga política del guion. Barbra encarnaba a una activista comunista de los años 30 y como telón de fondo aparecían situaciones como la segregación por razas, la tolerancia de Estados Unidos con Hitler antes de la II Guerra Mundial y, por último, el macartismo. Temas que espantan Hollywood.
Barbra Streisand y Robert Refordo en un fotograma de 'Tal como éramos'.
Redford no estaba interesado en el papel porque era de menor importancia que el de ella. Y era verdad. Encarnaba a un protoyuppie. Sin embargo, la unión Pollack-Redford-Streisand dejó escenas para el recuerdo en especial en el que la pareja se encuentra. Él vestido de marinero y dormido y ella apartando su mechón rubio de la frente. Un gesto que repiten en la escena de despedido de la pareja, frente al hotel Plaza de Nueva York. Junto al tema musical de la cinta (obviamente interpretado por Streisand) hicieron historia. Eso sí, la productora recortó tanto el metraje para evitar los temas escabrosos que había momentos que era difícil entender el contexto de lo que pasaba. En 2023, en su cincuenta aniversario, se reestrenó con las escenas eliminadas.
4.- Y con Paul Newman
Si ha habido una pareja en el cine que con pocas cintas (sólo dos) se hicieron míticos esa fue la de Paul y Robert. Durante años fueron el sumun de la belleza masculina en la pantalla. El espectador con esa tendencia a la división se dividió siempre en dos: quién era más guapo. O se era de Newman o de Redford. La generación actoral de Redford bebía inevitablemente de la de Newman (los hijos del Actor's Studios con Brando, Dean y el propio Newman a la cabeza). Se unieron en Dos hombres y un destino (1969), un western cínico que reinventaba el género no desde la épica sino desde cierto realismo poco complaciente y para algunos analistas que hilaban más fino hasta con connotaciones homosexuales. Tres años después se reunieron en El golpe (1973) y la conexión fue aún mejor que la primera. Por desgracia para los cinéfilos nunca hubo tercer encuentro.
5.- Ser un símbolo del Nuevo Hollywood
En los 60 y los 70 una nueva generación llamó a la puerta de la Meca del Cine. Cineastas como Pollack, Casavettes o Scorsese empezaron a tratar temáticas distintas al cine más encorsetado. A no vivir aislados de la realidad social y política que les tocaba vivir. La crisis del sistema de estudios que empezó su debacle a finales de los cincuenta, dio paso a dos décadas donde convivían propuestas clásicas con cintas deliberadamente rompedoras. A finales de los 70 el nuevo sistema de estudios se basaría en el triunfo de la ciencia ficción y el cine de acción. Temáticas que, salvo excepciones, infantilizaría el cine. Actor como Redford encontrarían menos oportunidades de buenos papeles. Por el camino dejó obras con carga política importante como El candidato (1972) o Todos los hombres del presidente (1976) sobre el caso Watergate que le costó el puesto a Richard Nixon.
Escena de 'Gente corriente'.
6.- Ganar un Oscar pero no como actor
Interesado por el control de sus historial, Redford dio el salto al otro lado de la cámara. Su debut fue como Gente corriente (1980) una cinta intimista en la que nadie confiaba. Tampoco estaban de acuerdo los productores en que escogiera Mary Tylor Moore, popular cómica televisiva, para un papel dramático. La actriz recibió una nominación al Oscar. Estatuilla que Redford se llevó como mejor director. Su relación con los Oscar es curiosa. Sólo fue nominado una vez como mejor actor. Fue en 1974 por El Golpe. El resto de nominaciones fueron como director. En 2002 recibió el premio de honor a toda su carrera.
7.- Tener una carrera paralela como director
Tras su sonado debuto como cineasta, Redford dirigió otras siete cintas. Como otros coetáneos como Paul Newman, Burt Reynolds o Clint Eastwood, Redford llegó a tener una carrera paralela como director. Tras su éxito con Ordinary people, dirigió cintas como Un lugar llamado milagro (1988), junto a su pareja de entonces Sonia Braga o El río de la vida (1992). En 1995 fue nominado de nuevo a los Oscar como mejor director por El dilema. Con El hombre que susurraba a los caballos (1998) tuvo un buen éxito de taquilla. Sus últimos trabajos tras las cámaras fueron más discretos.
8.- Lavarle el pelo a Meryl Streep
Si hay una escena en la filmografía de Redford que se ha quedado en la memoria colectiva es aquella en la que lavaba el pelo a Meryl Streep su pareja en Memorias de África (1985) dirigido por el inevitable Sídney Pollack. A raíz de la muerte de Redford, la actriz afirmaba lo siguiente: "Nadie me ha besado como él en una película. Yo deseaba que no acabase, a pesar de que estaba rodeada de hipopótamos".
Escena mítica de 'Memorias de África'.
9.- Crear el Festival de Sundance
A finales de los años ochenta Redford decidió crear un festival de cine independiente en las Montañas Rocosas. Harto de la deriva del cine estadounidense en los ochenta. El festival dio lugar a que se conocieran cineastas como Soderberg, Tarantino o Robert Rodríguez. Incluso en los 90 el llamado cine indie vivió una cierta edad dorada compitiendo de tú a tú con las grandes majors.
10.- La coherencia
Hasta el final Redford estuvo vinculado con el mundo en el que vivía. Su generación fue la que vivió durante dos décadas el movimiento por los derechos civiles. En sus últimos tiempos fue un destacado anti-Trump. Y, por cierto, hasta el propio Donald Trump ha tenido que reconocer que se ha ido un mito.