El libro de Isabel Preylser desata una guerra con Olivia de Borbón: "De los muertos no se habla"
Son los primeros en acusar a la reina de corazones de mentir, faltar al respeto a los muertos y la amenazan con acciones legales. Hay mucha gente descontenta con sus memorias ¿será la primera demanda de muchas?
Olivia de Borbón.
Isabel Preysler ha consolidado su estatus con el lanzamiento de su autobiografía Mi verdadera historia, que se ha convertido en el éxito editorial del momento al figurar como el título más adquirido en todas las secciones de Amazon. Este triunfo se complementa con su reciente aparición en El Hormiguero 3.0, donde registró una audiencia impresionante del 20,1% de share y un promedio superior a los 2,4 millones de telespectadores, marcando la cifra más alta de la temporada para Pablo Motos.
Sin embargo, más allá de estas cifras positivas para la viuda de Miguel Boyer, el contenido del libro ha generado profundas molestias en varios frentes, incluyendo la posibilidad de acciones judiciales por parte de la familia de Mario Vargas Llosa debido a la publicación de cartas amorosas del Nobel durante su romance con Preysler.
Otro foco de polémica radica en un pasaje que evoca la relación clandestina de Isabel Preysler con Carlos Falcó, marqués de Griñón y padre de Tamara Falcó, que se inició mientras ella aún estaba casada con Julio Iglesias.
Según Preysler, este affair se mantuvo en total reserva durante más de un año, pero fue filtrado a la revista ¡Hola! por Beatriz von Hardenberg, duquesa consorte de Sevilla y madre de Olivia de Borbón. En la página 107 de la obra, la socialité describe un mensaje dejado en el contestador de la publicación, reproducido por Jaime Peñafiel con Carmen Martínez-Bordiú como testigo, donde identificaron la voz por su característico acento alemán. "Nunca comprendí por qué lo hizo. Puedo tener mis hipótesis", escribe Preysler, sin detallarlas. Cabe mencionar que el difunto duque de Sevilla mantuvo un noviazgo con Beatriz Preysler, hermana de Isabel, quien falleció prematuramente por cáncer de pulmón a los 53 años en 2011, un duro golpe para la familia que incluyó la pérdida de otros hijos para su madre, Beatriz Arrastia.
Chismógrafo
Las dos mujeres claves para el amor secreto de Isabel Preysler y Boyer: Mona Jiménez y Petra Materos
David González
Estas afirmaciones han indignado a Olivia de Borbón, futura duquesa de Sevilla —distinción que ha solicitado oficialmente, aunque su hermano Francisco de Borbón afirmaba que el deseo de su padre era que la recibiera él—. En declaraciones a la periodista Beatriz Cortázar, publicadas en Informalia, Olivia refuta categóricamente lo narrado por Preysler, asegurando que es "absolutamente falso" y reprochando que se saque a relucir ahora que su madre está muerta.
"De los muertos no se habla, y menos cuando no pueden defenderse. Mi madre sufrió muchísimo con ese rumor infundado y hasta en su lecho de muerte se lamentaba porque dijeran esa mentira. Pero ahora lo presenta como una verdad irrefutable y es falso", ha manifestado dolida, dejando entrever la posibilidad de emprender acciones legales contra la madre de Tamara Falcó.
Julián Porras
El malestar se ha extendido al esposo de Olivia, el empresario Julián Porras-Figueroa, quien ha defendido enfáticamente a su suegra en varias intervenciones. "Olivia está enfadada, porque a nivel personal creo que a las personas que ya no están entre nosotros y no se pueden defender hay que tenerles respeto. Respeto, es mi forma de ver las cosas. Y bueno, me parece feo, me parece de mal gusto y sobre todo me parece poco elegante. Y sobre todo que puede tener unas consecuencias legales en muchos casos. Sé que ha hablado con un abogado", ha expresado. Insistiendo en el tema, aunque reiterando que no desea profundizar, Julián ha recordado que el rumor de los años 90 "a Beatriz le dolió muchísimo".
"Mi suegra era una señora muy excéntrica y podríamos decir muchas cosas, pero sobre todo lo que no era era mentirosa. Y meterte con personas que no se pueden defender es muy feo", ha añadido, calificando a su suegra como "una señoraza de arriba abajo" que "se crió entre castillos". Cuando la prensa le preguntó si considera a Preysler una «señoraza», su respuesta fue tajante: "Mi mujer es una señora y mi suegra era impresionante, una señoraza de arriba abajo. [...] Y luego otras personas han ido a hacerse reportajes a esos castillos. Esa es la diferencia", zanjó.
Estas reacciones subrayan el contraste entre el éxito comercial de Preysler y el rechazo familiar a sus revelaciones, especialmente aquellas que involucran a figuras fallecidas incapaces de defenderse, en un escándalo que remonta a los años 90 pero revive con fuerza en la actualidad.