La proposición 'indecente' que Paolo Vasile hizo a Albert Rivera y él rechazó
De aspirante a presidente y rostro omnipresente en los titulares, a protagonista inesperado de la prensa del corazón, su historia es la de un giro radical que mezcla poder, fama y reinvención.
Albert Rivera.
La vida de Albert Rivera en la actualidad es muy distinta a la que tenía en 2019. En ese momento, el catalán era uno de los hombres más populares de España. Toda la prensa, incluido el Grupo Prisa, lo veía como futuro presidente del Gobierno ante un Pablo Casado agónico y un Pedro Sánchez que despertaba recelos. Además, la prensa del corazón lo convirtió en su chico favorito. Su romance con Malú se convirtió en un tema recurrente en España.
Hoy, siete años después, no queda nada de aquello. Tierra quemada. La política es una máquina de triturar carne y la fama también, pero parece que el Rivera personaje mediático está teniendo más vida que el Albert político. Rivera salió de la política en noviembre de 2019, cuando, después de casi dar el sorpasso al PP, su formación, Ciudadanos, empezó una caída libre sin frenos.
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Hoy, Rivera, como ya hemos contado en ESDiario, ha rehecho su vida económica y también sentimental. No llegó a La Moncloa y su relación con Malú no prosperó.
Odia ser un personaje del papel couché, pero es, de los políticos que vinieron a regenerar la res pública, el que más éxito ha tenido en los lares rosáceos de la actualidad. Lo cierto es que todos los nuevos dirigentes (con estrategias mediáticas más cercanas a las estrellas del rock que a aspirantes a mandatarios) coquetearon con la fama, pero solo Rivera se quedó en el universo del corazón, para disgusto suyo.
Unos meses después de dejar la política para “ser feliz”, su vida pudo dar un giro radical en la percepción pública. A principios de 2020, el mismísimo Paolo Vasile, consejero delegado de Mediaset y figura clave en la televisión privada en España, se puso en contacto con el expolítico. Su objetivo no era que Rivera se sentara en alguna tertulia política: quería que el entonces flamante novio de Malú paseara su ebúrnea figura en bañador en Supervivientes.
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Vasile buscaba superar el golpe de efecto que consiguió Telecinco un año antes, en la primavera de 2019, cuando se anotó un tanto televisivo importantísimo: Isabel Pantoja se lanzó desde el helicóptero para ser la concursante estrella del reality de supervivencia. Un 35,5 % de share fue el espectacular resultado que la cadena de Fuencarral consiguió, marcando un hito en las audiencias difícil de repetir hoy en día.
Vasile pensó que la única manera de repetir el impacto era fichando al político protagonista de la más estrepitosa subida y caída de la historia reciente. Rivera no quiso dejarse seducir por los cantos de sirena de Vasile y, en ese momento, intentó lo imposible: convertirse casi en un personaje anónimo.
Su ruptura con Malú y su azarosa vida sentimental y profesional lo han convertido en habitual de la actualidad del faranduleo patrio, para su disgusto y regocijo del público, claro.