Florentino Pérez: la historia del peso decisivo de Pitina y su hija Cuchy en su vida personal
Más allá de su faceta como presidente del Real Madrid y uno de los empresarios más influyentes de España, la vida personal de Florentino Pérez ha estado marcada por dos figuras fundamentales que comparten el mismo nombre: su esposa Pitina y su hija Cuchy.
Florentino Pérez.
El anuncio de convocatoria de elecciones en el Real Madrid por parte de Florentino Pérez ha dado una patada al mundo deportivo y empresarial de nuestro país. El anuncio ha sido en una extradordinaria rueda de prensa a la que llegó entre rumores de dimisión (que atajó desde el prinipio) e incluso sobre su salud que desmintió especialmente cabreado.
Durante décadas, su imagen pública ha estado asociada a los grandes fichajes y la transformación del Real Madrid en una marca global. En la sombra de ese relato institucional siempre ha existido otra historia: la familiar. Y ahí, dos nombres se repiten con fuerza.
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Andrés Silva
María Ángeles Sandoval, conocida como Pitina, fue mucho más que la esposa de Florentino Pérez. No se entiende la biografía del empresario si en el papel de Pitina en su vida. Propietaria de una tienda de labores manuales y alejada siempre del foco público, Pitina representó la estabilidad en la vida del dirigente madridista. Su fallecimiento en 2012, a los 62 años, supuso un punto de inflexión profundo en su vida personal, dejando, según quienes le conocen, una huella difícil de reemplazar.
Desde entonces, Florentino Pérez no ha vuelto a consolidar ninguna relación sentimental estable conocida. Se casaron en 1971. Ella tenía 21 años y llevaban sólo medio año saliendo juntos. Les unía la pasión por el cine, el primer gran interés de Pérez. Pitina, siempre tuvo también beleidades artísticas que nunca sublimó algo que heredaría también su hija María Ángeles, conocida como Cuchy.
Florentino Pérez y Pitina.
El matrimonio, que se celebró ante el madrileño Cisto de Medinaceli, tuvo tres hijos: Florentino más conocido como Chivo, Eduardo conocido como Over y la citada Cuchy, única chica y menor del matrimonio.
La otra María Ángeles de la vida de Florentino es empresaria y propietaria del restaurante El Babero, en Madrid, ha logrado consolidarse como una figura destacada en la restauración madrileña. Su local, convertido en punto de encuentro de empresarios, artistas y deportistas, refleja una filosofía muy personal: cocina con identidad, trato cercano y un concepto que mezcla taberna y sofisticación.
Pero más allá del éxito profesional, su papel en la vida de Florentino Pérez es clave. En diversas entrevistas ha mostrado una relación de gran cercanía con su padre. "Yo veo a mi padre y le idolatro. Llega de trabajar de ACS y, de repente, se tiene que ir a ver un partido de baloncesto o de fútbol o, de repente, le llamo y me comenta que está en Vigo", contaba a Alejandra de la Llave para un podcast de El Cierre Digital.
Florentino Pérez con su hija Cuchy en un acto público.
Como su madre, también Cuchy quiso ser actriz y al final lo postergó para estudiar periodismo. En 2003 contrajo matrimonio con Jesús Martín Buezas, nieto del fundador de la gran empresa de autobuses La Sepulvedana y con quien ha tenido a sus dos hijos Florentina y Enrique.
Su historia familiar, atravesada por el recuerdo de Pitina y por la cercanía con sus hijos, especialmente con Cuchy, dibuja un retrato más íntimo del presidente blanco: el de un hombre que, más allá de los estadios y los grandes proyectos empresariales, ha encontrado en su entorno más cercano el verdadero sostén de su vida.