El hombre que quiere echar a Florentino Pérez: íntimo de Antonio Banderas y Paula Echevarría

Es la persona del momento, Enrique Riquelme. Un empresario de éxito, pero de perfil mediático bajo hasta que el presidente del club merengue le ha puesto en el foco informativo

Enrique Riquelme, en la gala Starlite gala 20204 en Marbella.GTRES

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Durante años, el palco del Bernabéu fue un territorio prácticamente blindado para cualquiera que quisiera disputar el poder a Florentino Pérez. Nadie parecía reunir simultáneamente dinero, agenda de contactos, estructura empresarial y capacidad mediática suficiente como para intentar siquiera construir una alternativa seria al presidente del Real Madrid. Sin embargo, en los últimos meses un nombre ha empezado a sonar cada vez con más fuerza en los círculos económicos y sociales de Madrid: Enrique Riquelme.

Hasta hace poco, el empresario alicantino era prácticamente un desconocido para el gran público. Pero su irrupción en el universo mediático madrileño ha despertado una enorme curiosidad porque su perfil mezcla negocios millonarios, relaciones internacionales, lujo, celebridades y una evidente ambición por entrar algún día en la primera línea del madridismo institucional. Y lo más llamativo es que, lejos de esconderse, Riquelme lleva tiempo construyendo cuidadosamente una imagen de empresario global conectado con algunos de los nombres más conocidos del panorama social español.

Según revela la revista Vanity Fair en un amplio perfil dedicado al empresario, Enrique Riquelme se mueve desde hace años en un exclusivo circuito donde coinciden empresarios latinoamericanos, fondos internacionales, figuras del entretenimiento y celebridades habituales del universo Starlite y Marbella.

Es precisamente ahí donde aparecen nombres tan reconocibles para la prensa rosa como Antonio Banderas o Paula Echevarría, con quienes Riquelme ha coincidido en distintos eventos sociales y empresariales ligados al circuito de la alta sociedad marbellí y al ecosistema empresarial que rodea al festival Starlite. Ese detalle no es menor porque ayuda a explicar por qué el empresario alicantino ha comenzado a despertar tanto interés en la prensa social y económica madrileña: no se trata únicamente de un ejecutivo con dinero, sino de alguien que ha sabido integrarse en los grandes espacios de influencia donde conviven negocios, política, deporte y celebridades.

La historia personal de Riquelme también contribuye a alimentar ese relato. Nacido en Cox, Alicante, en 1989, procede de una familia vinculada al negocio inmobiliario y de materiales de construcción en Murcia y Alicante. Sin embargo, él mismo ha insistido en numerosas ocasiones en presentarse como un empresario hecho a sí mismo, recordando sus comienzos trabajando en almacenes, gasolineras y negocios familiares mientras estudiaba formación empresarial los fines de semana.

El gran salto llegó cuando decidió instalarse en Panamá siendo todavía muy joven. Allí fundó Grupo Sol y empezó a participar en proyectos vinculados a infraestructuras y minería relacionados con la ampliación del Canal de Panamá. Más tarde impulsó Cox Energy, especializada en energías renovables y con fuerte presencia en Latinoamérica, convirtiéndose rápidamente en uno de los empresarios españoles jóvenes con mayor proyección internacional.

Pero lo que verdaderamente ha disparado el interés alrededor de su figura es la posibilidad de que algún día decida enfrentarse electoralmente a Florentino Pérez en el Real Madrid. Y ahí es donde el personaje empieza a resultar especialmente incómodo para determinados sectores del madridismo tradicional.

Porque Enrique Riquelme representa exactamente el tipo de perfil que más inquieta en el entorno del actual presidente blanco: joven, multimillonario, internacionalizado y con una red de contactos muy potente tanto en el mundo empresarial como en el social. No pertenece al viejo establishment deportivo madrileño, pero sí domina los códigos del lujo, las relaciones públicas y las grandes operaciones financieras globales.

Además, a diferencia de otros empresarios que en el pasado amagaron con entrar en la política del Real Madrid, Riquelme parece haber trabajado cuidadosamente su imagen pública durante años. Su presencia constante en eventos de alto nivel, sus conexiones con figuras conocidas del espectáculo y su capacidad para moverse entre empresarios, celebridades y foros internacionales le han permitido construir una marca personal mucho más sofisticada de lo habitual en el fútbol español.

Cargando contenidos...

Vanity Fair también subraya otro elemento que ha contribuido a reforzar esa imagen de empresario cosmopolita y con sensibilidad institucional: su relación con proyectos impulsados por el Papa Francisco a través de la Fundación Scholas Occurrentes. Según explicó el propio Riquelme, terminó colaborando en iniciativas educativas y sociales vinculadas a Centroamérica y el Caribe, algo que le permitió acercarse también a determinados círculos diplomáticos y de influencia internacional.