Kiko Rivera y Lola García se refugian en un exclusivo hotel de Huelva tras el segundo ictus del DJ
La pareja busca tranquilidad en Isla Cristina mientras se especula sobre sus planes de futuro y la recuperación del artista.
Lola García y Kiko Rivera
Tres semanas después de sufrir un segundo ictus que obligó a su ingreso de urgencia en el hospital Sagrado Corazón de Sevilla, Kiko Rivera ha decidido hacer una pausa antes de volcarse por completo en su proceso de rehabilitación. Con la movilidad de la parte izquierda de su cuerpo afectada y tras anunciar su retirada temporal de la música, el hijo de Isabel Pantoja ha puesto rumbo a la costa onubense junto a su pareja, la bailarina Lola García. La pareja se ha instalado en Isla Cristina para disfrutar de unos días de descanso en un entorno de máxima privacidad y confort, buscando tomar distancia tras la profunda angustia vivida en las últimas fechas.
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Para este periodo de desconexión, la pareja ha escogido un resort exclusivo para adultos donde las habitaciones alcanzan los 500 euros por noche. El recinto cuenta con accesos privados a la playa, spa, circuito termal y zonas gastronómicas que les han permitido permanecer aislados del foco mediático. De hecho, el DJ ha optado por desactivar temporalmente sus redes sociales para centrarse plenamente en su bienestar. A pesar del hermetismo, algunos turistas locales han destacado la cercanía del artista, a quien se vio tranquilo degustando la gastronomía de la zona en conocidos chiringuitos de la costa, siempre arropado de forma incondicional por Lola.
Rumores de compromiso y una recuperación prioritaria
Este viaje estival coincide con la circulación de intensos comentarios en el entorno de la pareja que apuntan a que el DJ y la bailarina podrían estar contemplando sellar su amor con un enlace matrimonial antes de finalizar el año. Aunque llevan apenas siete meses de relación, fuentes cercanas aseguran que la joven le ha devuelto la ilusión en un momento vital sumamente complejo, refiriéndose a ella cariñosamente como "su mujer". Sin embargo, periodistas del sector señalan que, por el momento, la absoluta prioridad de Kiko pasa por completar su larga rehabilitación médica y resolver sus pendientes legales antes de dar cualquier paso formal hacia el altar.
Paralelamente a sus avances en salud, la estancia en tierras andaluzas sirve como cortafuegos frente a las recientes fricciones familiares y el distanciamiento que el propio Kiko ha mantenido con sus hermanos en los últimos tiempos. La pareja afronta este tramo estival como un equipo consolidado, enfocando todas sus energías en el bienestar del músico para que pueda encarar el nuevo curso con las mayores garantías médicas posibles.
De este modo, Kiko Rivera y Lola García apuran sus jornadas en la costa onubense combinando tranquilidad, paseos junto al mar y gastronomía local. Con la mirada puesta en los próximos meses, el artista se prepara para iniciar la compleja fase de fisioterapia que le permita recuperar la movilidad perdida, respaldado en todo momento por la persona que se ha convertido en su mayor apoyo dentro y fuera de las cámaras.