Una Blanca Romero absolutamente rota por la muerte de su padre evita a Cayetano Rivera y Quique Sánchez Flores

La modelo y actriz ha encogido el corazón de sus muchos seguidores con una carta de despedida desgarradora que refleja fielmente por lo que está pasando.

Blanca Romero, muy afectada por la muerte de su padre.

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Blanca Romero atraviesa uno de los capítulos más dolorosos de su vida tras la muerte de su padre, Rafael Pablo Romero, fallecido a los 81 años. La actriz y modelo, profundamente unida a su familia asturiana, continúa despidiendo a su progenitor en un ambiente marcado por la discreción, el recogimiento y un dolor que intenta contener ante la presencia de los medios.

Durante estos días, Blanca ha encontrado refugio en su entorno más cercano. Su hija Lucía Rivera, familiares y amigos muy próximos se han convertido en un apoyo esencial en este trance, acompañándola en el tanatorio de Gijón-Cabueñes, donde se celebra el velatorio y donde también tendrá lugar la incineración en la más estricta intimidad familiar. La actriz llegó al recinto vestida de riguroso luto, del brazo de una amiga, con una sonrisa triste que apenas lograba suavizar el evidente impacto emocional del momento.

A la salida del tanatorio, Blanca mantuvo un semblante serio y visiblemente afectado, aunque agradeció con gestos y breves palabras las muestras de cariño de la prensa. Incluso lanzó un beso como señal de agradecimiento. Cuando los periodistas le preguntaron si personas tan importantes para ella como su hija Lucía, su exmarido Cayetano Rivera o su actual pareja, Quique Sánchez Flores, estarían acompañándola, la modelo respondió con un sencillo y sentido: “Gracias, ¿eh? De verdad”. Una frase que resume la discreción con la que está viviendo su duelo y el valor que otorga al afecto de los suyos.

La actriz también quiso compartir públicamente parte de su tristeza. En una publicación de Instagram, dedicó unas emotivas palabras a su padre: “Te vamos a echar tanto de menos”, escribió, antes de añadir un “Vuela alto torero” que refleja la admiración y el cariño que sentía por él. En su mensaje, Blanca destacó el papel fundamental que Rafael Pablo Romero desempeñó en la vida de sus hijos: “Luci y Martín no solo pierden al mejor abuelo del mundo, también pierden a un padre”. Una frase que deja entrever la enorme cercanía entre el fallecido y sus nietos.

Romero, madre soltera de sus dos hijos, recordó también cuánto le ayudó su padre en los momentos más difíciles: “Gracias por todo papá, sin tu ayuda habría sido imposible”. Y concluyó con un “Te quiero mucho, hasta siempre”, que resume la dimensión de la pérdida.

La historia familiar de Blanca siempre ha estado marcada por la discreción. Lucía fue adoptada por Cayetano Rivera tras su matrimonio en 2001, aunque no fue hasta 2015 cuando la actriz habló públicamente del padre biológico de la joven, un modelo con el que mantuvo una relación intermitente. En cuanto a Martín, nacido en 2012, Blanca ha optado por preservar el anonimato de su padre y criar al pequeño en solitario.

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Por eso, la muerte de Rafael Pablo Romero ha golpeado con especial fuerza a la familia. Él fue un pilar constante, una figura esencial en la vida de Blanca y en la de sus hijos. Ahora, la actriz afronta el duelo arropada por el cariño de quienes la conocen y por una ola de solidaridad que ha llegado desde todos los rincones, mientras se despide de su padre con la serenidad y la intimidad que siempre han marcado su forma de vivir los momentos más importantes de su vida.