Irene Montero critica a Ceuta y los ceutíes la humillan: terrible foto con sus amigas
Los caballas han ‘modificado’, hasta obtener un resultado demoledor contra la izquierda, la instantánea de la eurodiputada brindando con Isa Sierra o Ángela Rodríguez “Pam”
Irene Montero, en la manifestación del Orgullo LGTBI+ en Madrid.
Irene Montero ha vuelto a hacerlo. La eurodiputada de Podemos, la misma que inventó el lema “solas y borrachas queremos llegar a casa”, ha soltado un mensaje en redes cargado de superioridad moral para responder a quienes se preguntan dónde están las feministas ante la situación que se vive en Ceuta. Según ella, quien diga “¿dónde están las feministas?” en la ciudad autónoma solo busca “odio contra las personas migrantes”, no protección para las mujeres. Y punto.
La frase es de libro. Mientras en Ceuta se acumulan denuncias de agresiones sexuales tras la entrada masiva de inmigrantes —algunas fuentes hablan de hasta 15 casos, con menores entre las víctimas—, Montero decide que el problema no es la inseguridad, sino el racismo de quien se atreve a señalarlo. Las feministas, dice, están “en las organizaciones sociales haciendo el trabajo que el gobierno no hace”. Y recuerda que la ley del “solo sí es sí” obliga al Estado a proteger a cualquier mujer, sea cual sea el color de su piel. Qué casualidad que esa misma ley, cuando se aplica a agresores inmigrantes, suele terminar en reducciones de condena o en silencios cómplices.
La realidad es bien distinta. La invasión se produjo los días 30 y 31 de julio, cuando cerca de 80.000 personas cruzaron la frontera desde Marruecos. Desde entonces, los delitos se han disparado: los detenidos pasaron de una media de diez a la semana a cerca de ochenta, con un alarmante repunte de agresiones sexuales. El colapso ha sido tal que el propio Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha tenido que pedir refuerzos urgentes para los juzgados de Ceuta, especialmente para los de guardia y los de Violencia sobre la Mujer, ante el incremento de causas por delitos sexuales.
Tal y como ha podido comprobar ESdiario, los caballas no se lo han tomado nada bien. En grupos de WhatsApp, redes y conversaciones de calle, la indignación es total. Y ha surgido el meme perfecto: la foto de Montero y sus amigas en sus tiempos en el Ministerio de Igualdad —las mismas que se fotografiaban brindando con champagne mientras predicaban el feminismo radical— con el lema modificado: “Solas y borrachas os queremos ver por las calles de Ceuta”. El fondo, una multitud de hombres jóvenes celebrando. El mensaje es demoledor.
Es la fotografía en la que la mujer de Pablo Iglesias brinda con Isa Sierra, Ángela Rodríguez “Pam” y otra colaboradora de la formación morada. El mismo eslogan que ellas usaban para exigir libertad sexual se les devuelve como un espejo de la realidad que niegan.
La foto de Irene Montero y sus amigas, que circula en redes.
Porque esa es la doble moral en estado puro. Cuando una mujer española es agredida por un compatriota, el grito es ensordecedor. Cuando la violencia llega de la mano de la inmigración masiva e incontrolada, de pronto el feminismo se vuelve selectivo. Se habla de “odio racista”, se acusa a quien pide seguridad de instrumentalizar a las mujeres y se mira hacia otro lado mientras las ceutíes (y también muchas migrantes) cuentan el miedo a salir a la calle.
Montero y su círculo se fotografiaban sonrientes, copa en mano, predicando que las mujeres debían poder estar “solas y borrachas” sin miedo. Ahora, cuando ese miedo se materializa en Ceuta, la respuesta es acusar de racismo a quien lo denuncia. Las feministas de escaparate siempre tienen una excusa lista. Y cuando las cosas se ponen difíciles, como bien dice ella misma al final de su mensaje, “buscáis a las feministas para arreglarlo”. Qué pena que, esta vez, las únicas que parecen haber desaparecido sean ellas.